En un encuentro estratégico desarrollado en la Casa Club Caribe, la dirección regional del Departamento Administrativo para Prosperidad Social y la Universidad Autónoma del Caribe sentaron las bases para una colaboración social. El objetivo principal de esta mesa sectorial fue socializar la oferta institucional del Gobierno Nacional y vincular el potencial académico e investigativo de la universidad con los programas de superación de la pobreza y atención a víctimas del conflicto en el departamento.
Durante la jornada, se destacaron programas bandera como “Renta Joven”, iniciativas de inclusión productiva y el apoyo a lideres emprendedores. La reunión no solo sirvió para rendir cuentas sobre los avances en indemnizaciones y reparación integral, sino para trazar una hoja de ruta donde los estudiantes de Uniautónoma puedan aplicar sus conocimientos en escenarios reales de transformación social.
Melissa Obregón, gerente regional Atlántico del Dpto. para la Prosperidad Social, enfatizó la importancia de este engranaje:
“Avanzaremos en un acuerdo de entendimiento para que los practicantes del sector de las humanidades puedan conocer y trabajar en la entidad, y que también nos acompañen para fortalecer el proceso asociativo de muchas unidades productivas a las que el gobierno le está apostando”, puntualizó.

Asismimo, señaló que en el Atlántico la entidad desarrolla convenios enfocados en centros de gestión, fortalecimiento de plazas de mercado, apoyo a la asociatividad y el lanzamiento del programa Tenderos Populares. Además, destacó la importancia de la articulación interinstitucional:
En el encuentro participaron la Unidad para las Víctimas, el Centro Nacional de Memoria Histórica, el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF), la Agencia para la Reincorporación y la Normalización (ARN), la Sociedad de Activos Especiales (SAE) y el ICETEX, además de representantes del Distrito de Barranquilla, la Gobernación del Atlántico y la Universidad Autónoma del Caribe, institución anfitriona del evento.


Además, se identificaron oportunidades precisas para el estudiantado en áreas de emprendimiento y asistencia legal, buscando que los jóvenes de estratos 1 y 2 con Sisbén activo en categoría A y B en condición de vulnerabilidad, accedan a capital semilla y otros beneficios estatales.
Alfredo Castañeda, coordinador del Dpto. de Humanidades, destacó el rol de la institución al señalar que: “es muy valioso visibilizar las actividades que se desarrollan desde la universidad para que estas entidades conozcan lo que podemos hacer, cómo se pueden beneficiar nuestros estudiantes y cómo desde la proyección social podemos beneficiar a la región Caribe”.
En esa línea, destacó que la universidad puede aportar a través de iniciativas como el consultorio jurídico, los fondos de emprendimiento, el reto empresarial, las prácticas profesionales y los trabajos de grado.
El cierre de esta mesa sectorial reafirma el compromiso de ambas instituciones para llevar soluciones concretas a los territorios, utilizando la educación y la asociatividad como motores principales del cambio social en el Atlántico.




