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Un enterizo escotado –en forma de corazón y mangas largas (tipo campana)- fue utilizado para crear el atuendo que Isabela Chams lucirá al cierre del Carnaval 2020, en su interpretación de la Viuda de Joselito.

 

La esencia de la prenda es podesua negro, profusamente recamado en cristales de ese mismo tono y azul. con detalles en plumas. Una minifalda cubre la parte inferior del cuerpo, acompañada por una cola de plumas simulando a la María Mulata, el ave típica de esta región. Esa es la razón por la cual fueron escogidos tales colores.

 

Los zapatos de tacón alto cuentan con detalles en piedra y plumas, las mismas que adornan el tocado y el choker, este último elaborado, además, con guipiur y cristales de swarovski.

 

El resultado: Llanto de María Mulata, es el nombre del vestido que la silueta como un reloj de arena

 

La etapa de diseño inició en noviembre, con la parte investigativa, la entrevista con la Reina –para escuchar lo que quería- y la presentación de los bocetos. Fueron cinco propuestas. De ellas resultó una y, con las debidas modificaciones, se llegó al resultado final. De acuerdo con las diseñadoras, cada una aprendió cosas nuevas y esta fue una oportunidad de aportar en gran manera.

 

Isabella Cham y creadoras de El llanto de María Mulata.jpg

 

Las creadoras.

Rosaura Borré: A esta mamá de 53 años, le gustó todo del vestido, “porque era un conjunto armónico. Me dediqué a la parte de la confección de la cola, al tema de las plumas y a los acabados de la prenda. Borré estudia diseño de modas porque siempre le gustó confeccionar ropa a las muñecas, pero no tuvo la oportunidad. “No me dieron permiso de venir a Barranquilla y luego me casé”, cuenta. Le tocó olvidarse de sus aspiraciones para que sus tres hijos hicieran realidad las suyas, pero, un día, por sugerencia de uno de ellos, las retomó y ya está cursando octavo semestre del programa de Diseño de Modas.

 

Valentina Dacarett: “Ya había aprendido muchísimas cosas en la universidad, pero no las había puesto en práctica. Me gustó que nos unió como grupo. La relación ahora, entre las tres, es mucho más fuerte y todas aportamos para crear el vestuario de Joselito. A Dacarett, le tocó el recamado y los detalles de pedrería del body, así como de los arreglos y acabados del tocado.

 

Estudia Diseño de Modas porque creció en medio de confecciones, pues su abuela tenía su propia marca –Susan’s Slogan-. Además, viene de una familia de artistas y creativos, ya que su papá es arquitecto y su mamá, diseñadora de interiores. “Desde pequeña estuve dibujando. Me encaminaron por esta opción, al hacerme explotar ese arte desde temprana edad”, dice.

 

“Me gustaría ser una diseñadora reconocida a nivel internacional y quiero establecer la diferencia con mi nombre, como marca, con dos líneas: una de alta costura, personalizada; otra casual, pero elegante. También quiero desarrollar otros proyectos, como el de prendas elaboradas con telas pintadas por mi mamá”, termina.

 

Creadoras del traje de viuda de Joselito.jpg

 

Jessica Dereix: Le gustó el conjunto en general. En realidad, “siempre quise estudiar diseño de modas, desde muy pequeña, pero, al terminar el colegio, no pude venir sola a Barranquilla y por eso estudié cocina, primero. Siempre he sido muy buena en el diseño, el dibujo y en la cocina. De esta última, me encanta la presión y darme cuenta de qué la necesito, Del diseño me gusta el tener la paciencia, el cuidado al detalle, se trata de tener sensibilidad. Ambas carreras me permiten desplegar ese perfeccionismo y lo minuciosa”, asegura Dereux.

 

En el futuro se ve con una cadena de comida Caribe y resaltando como diseñadora, contribuyendo a la identidad de la región, pese a que sus orígenes son franceses. JSN

 

Publicado en Noticias Generales

Estos cuatro estudiantes -del programa de Diseño de Modas- dicen que les gusta todo de ‘Cenizas de Opulencia’, el vestido que crearon para la representación que Carolina Segebre, Reina del Carnaval de Barranquilla de 2019, hará de la Viuda de Joselito.

 

Para este ejemplar se utilizaron telas como tafeta, organza y encaje chantilly y de fantasía, todas intervenidas, en aproximadamente cuatro meses, desde octubre de 2018.

 

Fueron cinco ideas las presentadas, pero, al final, la definitiva fue una decisión y ceñida al gusto de la soberana de estas festividades. “Nosotros le presentamos las propuestas y ella fue escogiendo qué le gustaba de cada diseño y así se llegó a la que fue escogida”, dice María Alejandra Bula.

 

Volvió Juanita al Hotel el Prado (1).jpeg

 

El resultado fue un vestido negro, por ser un símbolo de duelo, pero al que le dieron un toque más elegante con acentos plateados, para darle brillo, luz, que no se viera fúnebre, sino opulento; que se viera distinto, diferente a lo que los espectadores estaban acostumbrados desde años anteriores.

 

‘Cenizas de Opulencia’ es el último traje que lucirá la reina. Al ser la muerte de Joselito el ritual con el que culminan las fiestas carnestoléndicas, la creación que lucirá la soberana Carolina Segebre Abudinen el martes de carnaval durante el entierro simbólico de Joselito será una fusión entre la muerte y la riqueza, dando lugar al diseño que recrea al personaje cinematográfico Cruella de Vil.

 

Traje Cenizas de Opulencia.jpeg

 

El vestido representa la exuberancia y personalidad de una de las malévolas más famosas del cine, para que la soberana del Carnaval encarne a una viuda empoderada, impregnada de brillo y majestuosidad, envestida con un atuendo de color negro, profusamente recamado con cristales y adornada con plumas y flores a tono con el vestido. En este diseño se refleja el lujo y esplendor necesarios para despedir con alegría la fiesta, sin dejar espacio al dolor y la tristeza por la partida de Joselito carnaval con sus cenizas hasta el próximo año.

 

Para este grupo de futuros egresados, este fue un reto que los comprometió al máximo, tal como lo fue para los demás equipos a cargo del resto del vestuario de los protagonistas de las presentes carnestolendas, por lo que ellos también merecen ser conocidos. Los integrantes del semillero de Diseño fueron María Alejandra Bula, María José Casares, Laurent Mejía, Jean Carlos Robechy y Angélica Lemoine González.

 

María Alejandra Bula Rodríguez.

Tiene 22 años y decidió estudiar diseño de modas porque siempre ha sido "apasionada por el arte y la moda es una de sus expresiones". "Siempre he estado siguiendo tendencias y desde muy niña me imaginé y me proyecté haciendo lo que hago, nunca tuve indecisión al respecto”, dice.

 

Sus asignaturas favoritas son Diseño, Patronaje y Confección. En el futuro se ve con su propia marca, pero no ha definido "si es de ropa o de calzado y marroquinería", pero sí lo tiene claro, aunque quiere "tener experiencia y seguir estudiando".

 

Sus referentes son Silvia Tcherassi, por su estilo, sus propuestas y lo mucho que ha crecido. A nivel de empresa, dice tomar como ejemplo a seguir a la firma Chanel.

 

Laurent Vanessa Mejía De La Asunción.

Tiene 21 años y, debido al énfasis en artes que tomó en su colegio, se fue metiendo por ese camino y, cuando se graduó, tomó la decisión de estudiar Diseño de Modas.

 

Su aporte para el atuendo, en general, fueron los zapatos. Laura dice que no ve un referente en ningún diseñador de modas, pues quiere tener su propia marca de ropa plus size y hasta ahora no hay un modisto reconocido en esa línea.

 

No obstante lo anterior, esta joven tiene en común con sus compañeras el admirar a Silvia Tcherassi, por su trabajo, y a Yves Saint Laurent.

 

María José Casares Silvera.

Su decisión de estudiar diseño de modas se da porque siempre ha sido "una persona llena de mucha curiosidad y creatividad". "Me fue interesando a medida que iba creciendo y me empapaba a cerca de todo lo que abarcaba mi carrera. Eso hizo que me enamorara y me dedicara a estudiarla”, dice.

 

Le gusta la libertad que puede llegar a tener como diseñadora, "al explorar muchos campos de la moda y del poder disfrutar de la investigación, así como de los procesos que existen detrás de cada una de las propuestas”, asegura.

 

Además, María José dice que le gusta vivir cada experiencia del diseño, saboreralo, saber brindar soluciones en equipo y, al final, ver el producto. Mario Hernández y Jimmy Choo son sus referentes.

 

“Me visiono como una diseñadora integral. Me gustaría desarrollar muchas ideas en un futuro y buscar la manera de poder brindarle una solución a la comunidad a través del diseño”, termina.

 

 Angélica Lemoine González.

Desde muy pequeña le gustaba todo lo relacionado con esta carrera y siempre soñó con estudiarla. En aquel entonces ya le hacía ropa a las muñecas, pero “todo este amor" que le tiene a esta carrera parte desde el momento en el que vio a su madre y a sus tías trabajar una madrugada sobre un vestido inspirado en la India Catalina, que luciría su hermana Andrea González”. "A lo largo del tiempo fui mirando más allá, comprendiendo el verdadero valor que representa esta carrera", afirma.

 

“Lo que más me tiene enamorada del diseño es que, a través de los diferentes aspectos de su ejercicio, podemos contar infinidades de historias, examinar culturas y contar hechos reales e imaginarios", indica Ángela. Respecto a los diseñadores que toma como referentes, menciona a Silvia Tcherassi, tal como lo hacen sus compañeras.

 

En el futuro se ve como una diseñadora que muestra al mundo sus raíces, cultura y diversidad, “aportando nuevos métodos de sostenibilidad para esas comunidades vulnerables y así llevar nuevos conceptos" desde su profesión.

 

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