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Es un hecho que la educación virtual ha adquirido mayor importancia y es casi que vital para promover el desarrollo del aprendizaje. Esto, tras la necesidad y urgencia que ha traído consigo la crisis sanitaria a nivel mundial, la cual hizo que los gobiernos cerraran las puertas de las instituciones educativas como medida para mitigar los efectos de la pandemia por COVID-19.

 

Dicha situación, ha llevado a que los sistemas educativos se enfrenten a una nueva realidad para la entrega efectiva y de calidad de los conocimientos, en donde por supuesto, el papel de los docentes se ha transformado en conjunto con la virtualidad. Por esto, es de suma importancia conocer cómo se han adaptado algunos profesores de la Universidad Autónoma del Caribe a los desafíos de la educación remota.

 

Cabe mencionar, que, a raíz de la pandemia, cada docente ha tenido que hacer sus clases dinámicas y creativas para mantener a los estudiantes enfocados y lograr captar su atención, debido a que la educación presencial y la educación en línea se pueden distinguir, ya sea por las metodologías, los recursos didácticos que emplean o por la relación humana que se establece en estos espacios.

 

Desde la Facultad de Ciencias Administrativas, Económicas y Contables, el Ingeniero Industrial y docente de Uniautónoma, William Suárez, nos habló un poco acerca de lo que ha sido para él llevar a cabo los eventos de enseñanza y aprendizaje desde otro escenario educativo fuera de las aulas.

 

“La experiencia ha sido significativa, el cambio ha sido en algún momento forzado y doloroso porque nosotros dependemos mucho también del contacto con el estudiante y hay un cariño que se puede perder, ya que solo construimos desde lo digital. Entonces, el cambio para mí ha sido bastante emocional, no tan técnico porque me ha servido la virtualidad, pero el estar con los estudiantes y poder compartir es algo que se extraña bastante”, indicó Suárez.

 

Así mismo, el docente señaló que no se le complicó el tema de la virtualidad, puesto que ya venía trabajando en ello. Sin embargo, considera que para algunos compañeros fue un poco más complicado. Para que sus estudiantes estén comprometidos con sus clases, Suárez mencionó que establecen tableros digitales en donde el estudiante plantea sus ideas relacionadas con innovación y emprendimiento. “Todo el mundo colabora y aporta. Ha crecido mucho la actividad colaborativa en los grupos y eso beneficia sin duda alguna el proceso de enseñanza”, dijo.

 

Por otro lado, afirmó que la parte más difícil ha sido el poder organizar el tiempo entre la enseñanza, el compromiso con los estudiantes y sus actividades en casa. “A pesar de ser lo más complicado, ha sido una experiencia agradable porque hemos encontrado ese punto de equilibrio entre las tareas de la docencia, la investigación y proyectos especiales. El teletrabajo se ha convertido en una forma de probar nuestro tiempo y sobre todo de aprovecharlo para que rinda más”, explicó.

 

Igualmente, el ingeniero enfatizó en que el docente debe usar un buen discurso alrededor de un tema, que sepa llegarles a los jóvenes con palabras que no sean tan técnicas, sino más bien usar contextos. Añadió también que el desarrollo de metodologías y la cooperación entre grupos permite que exista un trabajo por fuera permitiendo que puedan relacionarse y crear competencias.

 

“Lo que más extraño son los estudiantes y los profesores. En las clases presenciales, sin duda alguna, el poder mirar a los ojos a los jóvenes, el poder compartir con ellos hace mucha falta. Creo que uno no puede ser profesor sin tener estudiantes e interacción con ellos, sin embargo, yo me mantengo en contacto con ellos debido a que utilizamos las herramientas digitales para sacar adelante los semilleros y las investigaciones. Extraño el pasillo lleno de estudiantes subiendo, compartiendo y haciendo sus trabajos, es ese ambiente universitario que todos extrañamos”, concluyó el docente.

 

En cuanto a la Facultad de Jurisprudencia, la directora del programa de Derecho y Ciencias Políticas, Victoria Rodríguez, explicó que en un principio frente a la declaratoria de emergencia sanitaria y las medidas de aislamiento establecidas, los docentes tuvieron que asumir la responsabilidad de transmitir a sus estudiantes contenidos y formación propia de sus cursos, a través de medios remotos. “El poco manejo de algunas de las plataformas pudo traer un choque conductual que se tradujo para ellos en un reto que asumieron con gran compromiso capacitándose en la marcha y asumiendo su rol docente de manera muy eficaz”, dijo la abogada.

 

“Adaptarse a la educación virtual ha sido una gran oportunidad para romper paradigmas de formación y educación, sobre todo en el programa de Derecho que era considerado como uno de los programas necesariamente presenciales en los que no cabía la virtualidad. Desde el trabajo remoto se han tenido que implementar métodos de relacionamiento con los estudiantes, participaciones y debates de temas en clase. Incentivar la participación en la formación es una tarea que trae un mayor esfuerzo. Además, la formación no es sólo de conocimientos, sino de valores y principios que deben ser transmitidos en el quehacer del docente y que traspasan un comportamiento en la vida cotidiana del alumno”, añadió la encargada de la facultad.

 

De esta manera, considera que lo más difícil o complicado de enseñar a través de una pantalla es mantener la atención necesaria que permita una participación activa para la formación de los estudiantes. “Mi mayor motivación al asumir el reto de tener que enseñar a través de plataformas digitales siempre va a ser llegar no sólo a la mente de nuestros jóvenes con reflexiones, análisis y aplicación del conocimiento impartido para su desarrollo profesional, sino también ayudarles a que se conviertan en mejores personas y aporten a la sociedad, a su comunidad, a su familia y a sí mismos”, afirmó la docente y magíster en Derecho.

 

Por último, pero no menos importante, Rodríguez sostuvo que “la universidad es una comunidad que siente, ríe, que comparte y llora, que lucha por alcanzar sueños. Cada rincón de la Autónoma está lleno de esos sueños de nuestros estudiantes, el relacionamiento cara a cara nos permite percibir de manera inmediata su actitud por la vida, sus expectativas y sus metas. Las clases presenciales permiten ese intercambio docente-estudiante que llena de calor humano y que es importante para la formación de seres humanos y futuros profesionales, pero la adaptación al cambio es la premisa de hoy”, aseguró.

 

Desde la Facultad de Ingeniería hablamos con el Ingeniero Electrónico Kelvin Beleño, quien nos comentó que la dinámica del docente se ha cambiado de forma radical, debido a que antes de pandemia el contacto con los estudiantes era muy directo y de primera mano se podían conocer sus necesidades. “En estos momentos, con el tema de la virtualidad tenemos la cámara y podemos ver a los jóvenes, pero solo en algunos casos por ciertos inconvenientes con las conexiones. Bajo esta condición no es tan sencillo tener un mayor acercamiento con el estudiante, no se puede ir un poco más allá de lo académico y llegar a lo personal que también es importante para saber qué necesitan”, explicó el docente.

 

“Sin embargo, esto nos ha permitido revolucionar un poco el tema de la educación. Por ejemplo, el programa de Ingeniería Mecatrónica es casi que un 100% la parte práctica y se hace casi que estrictamente necesario el estar en los laboratorios para enseñar muchas cosas, pero en ese aspecto nosotros hemos buscado respaldarnos con herramientas de simulación para acercarnos un poco más a lo que son los procesos reales desde los laboratorios. Y bueno, la verdad es un reto que estamos asumiendo como tal”, agregó.

 

Beleño indicó que anteriormente había trabajado de manera virtual en procesos investigativos, por lo que considera que no ha sido completamente difícil adaptarse a la modalidad. “Yo me acerco uno a uno a mis estudiantes para que no sea solo la entrega de un trabajo y ya, sino que trato de sentarme y conectarme con ellos para identificar las falencias y conocer las fortalezas a partir de las actividades que desarrollan”, añadió el ingeniero.

 

Además, el educador manifestó que le hace falta la interacción personal y sobre todo el espacio laboral tan agradable entre los compañeros. “El poder llegar a saludar a los otros docentes y dar un abrazo fraterno es bastante extrañable en estos momentos y también con los estudiantes el tener la oportunidad de mirarlos a los ojos y conocer todo lo que los rodea a ellos, pero bueno Dios proveerá y seguramente esto pasará pronto. Confío en que volveremos a vernos, volveremos a trabajar juntos y nos abrazaremos nuevamente”, concluyó Kelvin Beleño.

 

El docente de Mercadeo y conferencista Carlos Grande, quien está vinculado a la Facultad de Ciencias Sociales y Humanas de la Universidad Autónoma del Caribe, sostuvo que la pandemia cambió el rol de los profesores al enfrentarse a varios cambios y transformaciones casi que de un día a otro. “Yo me acuerdo que yo estaba en mi oficina y de repente nos mandaron para la casa. En ese momento eso produjo mucha angustia porque no teníamos coordenadas de lo que pasaría a futuro. De a poquito nosotros los docentes nos hemos adaptado a esta nueva estrategia de la virtualidad y gracias a Dios hemos llevado el proceso adelante y podríamos decir que cada vez estamos mejor”, explicó.

 

Según el docente, los primeros meses fueron un poco pesados, pero el trabajo en equipo fue de gran importancia. “Me sentí con un respaldo muy grande porque la Universidad se portó a la altura. Nos dio la libertad para la escogencia de las plataformas y estuvieron muy al pendiente de nosotros. Los estudiantes también tuvieron un comportamiento MUY a la altura, y nos entendían. Las clases las sacamos adelante hasta que fuimos agarrando el ritmo. Además, desde la dirección del programa recibimos el respaldo necesario, el director estuvo siempre en todo momento y los profesores nos llamábamos y nos explicábamos lo que no supiéramos. Cada uno aportaba su granito de arena”, añadió Carlos Grande.

 

También explicó que la motivación tras enfrentarse a enseñar virtualmente es la docencia, después es la vía, ya sea presencial o virtual insistió en que hay que darlo todo. “Si luego uno tiene algún errorcito en las plataformas, los chicos comprenden porque saben que uno está haciendo lo posible, brindando todo y dando el máximo para que la cosa salga bien, lo mismo que cuando era presencial. El fondo no cambió y sigue siendo el mismo: la calidad de la educación y la seriedad. Realmente esto no es para la gente que está de paso, debe gustarte lo que haces. Es para las personas que les gusta estar con los estudiantes y enseñar”, argumentó.

 

“A los chicos hay que consentirlos, tratarlos bien y apoyarlos porque les tocó una parte muy difícil de la pandemia, ellos son muy jovencitos. Lo fundamental es que los chicos se encuentren bien. Yo veo que tengo una asistencia casi perfecta en las clases, pero siempre abro con temas que los motiven. La idea no es dar una clase monótona y así porque si, sino más bien buscarle la fibra y al mismo tiempo que los estudiantes se sientan contentos, que presten atención. A veces hay un poquito de agotamiento y hay que ser flexibles con algunos cortes dentro del horario”, manifestó el docente.

 

Carlos Grande precisó que extraña el contacto físico, tomarse un café con sus compañeros, estar en la oficina con sus estudiantes, hablar con Adelita, las reuniones, el poder compartir con sus colegas y en general toda la Universidad. “Extraño bastante la parte presencial, sin embargo, eso no implica que uno no haga el trabajo en su casa a la perfección. La verdad si pudiera elegir prefiero la institución, pero bueno no se puede. Nosotros manejamos una población muy grande y ese contacto directo no se puede. Las decisiones de rectoría han sido excelentes. Resalto mucho el apoyo que tuvimos de los directivos y los estudiantes porque honestamente ha sido muy grande. Extraño muchísimo lo presencial, pero hay que someterse al cambio y ser conscientes de la situación”, ultimó el educador.

 

Desde la Facultad de Arquitectura, Arte y Diseño nos acompañó la docente del programa de Diseño de Modas, María Fernanda Coronado, quien desde su experiencia relató que al principio se vieron confusos por la situación, pero después adaptaron los métodos necesarios a implementar para poder mejorar el aprendizaje de los estudiantes. “Hemos aprendido a desenvolvernos con otras herramientas, pero quizás nos ha afectado la parte del estrés laboral y de pronto los seguimientos a los estudiantes al ser más complejo. Sin embargo, haciendo uso de la virtualidad y la tecnología se han logrado cosas interesantes y romper muchas barreras”, precisó la diseñadora.

 

“Al comienzo nos dio un poco fuerte porque estábamos acostumbrados a las clases presenciales y no hacíamos uso de algunas herramientas que ya teníamos, pero haciendo uso de ellas y aprendiendo a conocerlas se nos facilitó un poco más el trabajo. Yo doy clases muy prácticas como son los procesos textiles, entonces quizás ahí me costó reinventarme con respecto a las metodologías, de cómo podía organizar los talleres, las clases que fueran totalmente sincrónicas para que ellos pudieran ver los procesos. Como no estoy en el taller de la Universidad, me tocó organizar mi espacio, mi vivienda. De manera que pudiera tener una especie de taller y poderles mostrar a ellos toda esta parte de los procesos textiles”, agregó Coronado.

 

La docente indicó que le gusta que los estudiantes participen en la clase, ya que al hablar únicamente ella, siente que los puede aburrir o hacer que simplemente no la escuchen. Coronado enfatizó en que hace presentaciones, pero con pequeños cortes en donde los estudiantes van retroalimentando y asigna notas apreciativas para que los jóvenes estén atentos a la información que les brinda.

 

“Invito a los estudiantes a que abran sus cámaras y muestren, por ejemplo, si estamos haciendo proceso de teñido, yo aquí en mi casa en la cocina trabajando los teñidos y ellos allá con sus cámaras encendidas también haciendo sus teñidos al mismo tiempo. La idea es poder ver lo que ellos están haciendo y no dejarles el trabajo para que los hagan solos en casa, sino hacerlo de la mano todos juntos. Incluso, yo he podido aprender cosas nuevas y diferentes de los estudiantes porque hemos estado en un proceso de exploración y de experimentación. Entonces, implemento mucho lo que es el trabajo en clase y práctico”, explicó María Fernanda Coronado.

 

Igualmente, habló acerca de lo complejo que ha sido dividir su tiempo entre las obligaciones y su hogar. “Las tareas administrativas, las clases y cuidar de mi bebé fue un poco complicado al inicio de la pandemia, pero ya con el tiempo logré equilibrar las actividades y las prioridades porque las voy organizando y ya hoy en día me acuesto más temprano y el domingo me desconecto por completo y comparto con mi familia”, dijo.

 

“Amo y me apasiona mi profesión y las materias que yo imparto. Me encanta la parte de los procesos textiles y me gusta que mis estudiantes se lleven todo ese conocimiento que yo sé, para hacer de ellos mejores profesionales”, añadió.

 

Por otra parte, María Fernanda afirmó que extraña el contacto directo con los estudiantes, puesto que también está la parte emocional y no solo la parte laboral. “Tengo alumnos que no he conocido presencialmente, pero les tengo cariño y los he aprendido a conocer, tanto así que ya no tengo que ver sus nombres, sino que con la voz ya puedo reconocerlos”, finalizó la profesional de Uniautónoma.

 

La Universidad Autónoma del Caribe valora el esfuerzo, la dedicación de sus docentes y estudiantes. Por eso nuestra Casa de Estudios brinda los espacios y las herramientas necesarias para que las clases tengan un desarrollo normal dentro de la virtualidad. Extrañamos que caminen por nuestros pasillos y que compartan sonrisas, pero guardamos la esperanza de que nos volveremos a encontrar porque #CreemosEnLaEducación y en sus sueños. MMG

 

Publicado en Noticias Generales

La pandemia ocasionada por la COVID-19 desafió al mundo en todos los contextos existentes y, sin duda, uno de los que más ha dado de qué hablar es el ámbito educativo. El virus puso a prueba las habilidades tanto de estudiantes y maestros para adaptarse al cambio, abrazar las nuevas oportunidades de trabajo y aprender a desarrollar habilidades que desconocían fuera de sus actividades académicas presenciales.

 

Colombia, al igual que todos los países, tuvo que adaptarse. Colegios y universidades cerraron sus puertas trayendo cómo estrategia suspender las clases y pasar de tableros de marcador borrable a pantallas expuestas en PowerPoint a través de Teams o Zoom. Sin embargo, aunque se hayan tomado estas medidas, quedó en evidencia que esta posibilidad no es viable para la mayoría de los estudiantes de este país dada la falta de acceso a las herramientas tecnológicas y la carencia de competencias digitales de algunos maestros.

 

La Universidad Autónoma del Caribe, consciente de este flagelo ha llevado a la academia el debate de 'Los retos de la educación en la virtualidad y la pandemia', para ofrecer soluciones a los problemas que enfrenta la educación a raíz del coronavirus y las deficiencias de la conectividad, especialmente en la región Caribe.

 

'Retos de la educación en la virtualidad y la pandemia' organizado por la Universidad Autónoma del Caribe y MEDIALCO (Asociación de Portales Informativos) se llevó a cabo en las instalaciones del sexto piso de la Universidad Autónoma del Caribe y contó con la participación de expertos del Gobierno Nacional, congresistas, autoridades territoriales y académicos.

 

A las 9 de la mañana, el rector de la Universidad Autónoma del Caribe, Mauricio Molinares Cañavera, dio la bienvenida al evento, orgulloso de poder materializar las ideas, y después de él, se dio paso al viceministro de Educación Superior, Luis Fernando Pérez, realizó el acto de instalación saludando a todos los invitados y manifestó con sus palabras la alta resiliencia que ha tenido el país y en especial su sistema de salud y el sistema educativo en responder con las mejores calidades a niños y a jóvenes.

 

"Un año con tantas irregularidades y aún pudimos mantener un sistema educativo, un sistema educativo que ha pensado y apoyado a las instituciones desde los jardines hasta nuestras instituciones de educación superior, a los docentes a los administrativos desde el primer momento arrancamos en el mes de marzo establecer las estrategias, con el trabajo y el desarrollo humano, adicionalmente establecimos una alianza con Mintic entendiendo las dificultades de conectividad y acceso que tenían a nuestros jóvenes y otros docentes alrededor del país y eso ha sido fundamental para poder llegar a más de diez mil escuelas rurales y entregar cerca de ochenta y tres mil computadores", Luis Fernando Peréz también hizo alusión a lo que él llamó el sentimiento de solidaridad por el cual el país ha traspasado en estos tiempos y que desde el ministerio de educación han podido entender los retos que se establecieron y los han afrontado gracias al trabajo en equipo.

 

Tras esto, la secretaría de Educación del Atlántico, Catalina Ucrós tomó la palabra en el conversatorio con el rector Mauricio Molinares en un panel denominado 'Educación virtual en la pandemia, experiencia desde el Caribe colombiano'

 

Catalina Ucrós, reveló las diferentes maneras en que la Gobernación del Atlántico en cabeza de la gobernadora Elsa Noguera, han ideado para afrontar la educación, con intervenciones educativas en medios cómo televisión y radio, y no siendo suficiente, haciendo entrega de dispositivos electrónicos y acompañamiento a los niños, maestros y padres de familia durante todo este periodo.

 

¿Cómo afrontan los maestros este salto a la no presencialidad en sus clases?

 

Para responder a esto, Manuel de la Rosa, moderador de otro de los espacios del set, Luis Grubert, expresidente de Fecode y Luis Grimaldo, presentaron sus comentarios sobre la experiencia de la óptica de los profesores.

 

Luis Grubert dijo animadamente "recuerdo una expresión que se dio en las Naciones Unidas; 'la única esperanza de salvar este mundo se encuentra en los dichos dentro de la escuela' y son los niños los que podrán generar una cultura de salubridad, una cultura ambiental y eso hace que el escenario del diálogo democrático sea una necesidad", con un tono de esperanza Luis Grubert resaltó que la pandemia es la oportunidad que se necesitaba para que los gobiernos pusieran cómo prioridad y le dieran el espacio que se merece.

 

Para abordar los retos, habló Luis Grimaldo, invitado al panel y representante de los maestros en este foro, "Nos cambió la vida del 15 al 16 de marzo, y la primera experiencia definitivamente en la educación es que hace falta el factor humano, la tecnología no podrá cambiar o reemplazar al docente, y se nos duplicó el trabajo, porque nosotros de 6 horas de trabajo que estamos cumpliendo, pasamos a 24 horas, porque tenemos que conectarnos con el niño a la hora que el estudiante pueda porque no tiene acceso a la virtualidad, o no cuenta con el equipo y es allí donde empieza la reflexión". Alejandro Orjuela en representación de los colegios privados respondió también a los retos hacia el futuro y teniendo cómo meta explicar si.

 

¿Perdimos el año o no, en cuanto a la formación de estudiantes?

"Miremos el entorno, no es lo mismo tener un colegio en la zona urbana a tenerlo en una zona rural; no es lo mismo aún en la zona urbana tener colegios de estrato 6 a estrato 1, entonces dependiendo de las condiciones del entorno propio del colegio, se deben tomar las decisiones y las acciones, yo creo que este año ha desnudado como todo lo han dicho, el lugar es que estaba en educación en Colombia… Con la pandemia cada casa se convirtió en un aula de clase, si antes no había internet en una escuela, mucho menos va a haber en las casas de esos niños que no tienen los recursos, además que otra condición del gobierno nacional para recibir educación virtual, es que tú tienes que tener un medio tecnológico y nuestros chicos no tienen esos aparatos. Tercero, la falta de competencia del docente se ha notado, con el respeto de los educadores", respondió.

 

"¿Perdimos el año? Bien pues yo creo que es un año para repensar, para mí se debe tomar la alternancia porque el sistema de evaluación para los chicos en línea es un sistema que no te garantiza nada, es el punto débil de la evaluación en línea, sumándole a eso que tenemos problemas con los niños en cuanto a su alimentación, que se duplicó la cifra de embarazo adolescente, entonces hoy en día el mantener el niño en casa es más es perjudicial para toda la sociedad, sin decir lo que decíamos ahorita de la brecha entre colegio público y privado, de ahí porque ninguno de los dos ha alcanzado sus logros o estándares, ni nada, solo por el hecho de flexibilizar el sistema. Realmente si lo miramos el sector oficial, público: Yo realmente creo que lastimosamente si perdimos el año y si lo vemos en el sector privado, creo que estamos raspando con 6 de 10", dijo a manera de cierre.

 

Catalina Ucrós dice no estar de acuerdo con que el año se perdió en las escuelas públicas, "fue un año de muchas dificultades, pero también de grandes oportunidades porque justamente el mejor momento para empezar es cuando reconoces que te falta, porque eso te permite hacer ese diagnóstico".

 

Mientras la secretaria Departamental de Educación sostiene que fue un año aprovechado para diagnóstico, este sirvió para utilizar la virtualidad para adecuar las escuelas y acondicionarlas, y se mantiene en su postura que este año fue crucial para sacar a los padres de familia de la desconexión con la que veían la vida escolar de sus hijos.

 

"Cuando empezaba este semestre tuve una situación con mi hijo mayor que está en la universidad, él tenía miedo a afrontar todo el tema virtual porque todas las clases iban a ser virtuales, y siendo sus materias totalmente numéricas él sabía lo que se le avecinaba", relato el Alto Consejero para la Educación Superior, Julio Mejía cómo preámbulo a su reflexión.

 

"A través de la secretaría de educación estamos organizando una feria virtual para ayudar a las universidades por un tema fundamental en una en una feria vocacional para mostrarle a los jóvenes del departamento donde está su carrera soñada y cuáles son los trabajos futuros… A decir verdad a las universidades les ha tocado duro porque son pocas las universidades que tienen carreras virtuales 100% todas sus carreras son presenciales y ahora les ha tocado reinventarse en registros calificados y sobre todo han tenido que vivir el cambio de que hay carreras que están desapareciendo", sentenció Julio Mejía.

 

¿Cómo será la universidad más adelante?, preguntaron al rector Mauricio Molinares, pregunta que aceptó el rector y justificó que los programas y carreras deben cambiar, y que para que esperar cinco años a que eso pase, si nosotros podemos empezar a desarrollar profesionalmente lo que ya comenzamos a aprender desde hoy.

 

"Antes cuando yo era niño y mi mamá me llevaba hacer alguna diligencia a un edificio, había un puesto en el ascensor de un señor que era ascensorista, esa persona ganaba dinero por hacer eso, y a mí me enseñaron en el colegio Americano una cosa llamada técnicas de oficina para trabajar las máquinas de escribir, nos enseñaban una cantidad de cosas que hoy en día no nos sirven, de tal forma que los que estamos haciendo actores de la educación debemos tener con pensar en currículos y macrocurriculos completamente actualizados con la necesidad del entorno y esto debe llevarse a todo lo que es nuestro programa y en esa interacción que encontramos con el Estado desde el Ministerio Educación", complementó el rector Mauricio Molinares al final.

 

¿Y cómo se está trabajando desde las entidades gubernamentales y funcionarios administrativos en pro de estos retos?

El alcalde Barranquilla, Jaime Pumarejo Heins, conversó con el rector Mauricio Molinares sobre esta temática y destacó la importancia y los esfuerzos que se están haciendo desde la administración de la Universidad Autónoma para lograr estos debates.
"Estoy seguro de que los problemas que hemos enfrentado por la falta de conectividad van a disminuir, porque la manera de contribuir a la equidad es dándole a los jóvenes las vías para que estudien y practiquen lo que aman y sueñan, así que hagamos de este espacio un lugar para reflexionar sobre el rumbo y la duración de la educación, justamente ayer que se presentaron las pruebas Saber 11, donde estamos buscando forjar a nuestros estudiantes cada día".

 

Y enfocándose en las pruebas Saber 11 hizo referencia a cómo estás sirvieron de experimento para saber cuál y cómo podría ser el rumbo del modelo de alternancia.

 

"Ya hicimos las pruebas, ahora pasaremos a la socialización, tenemos un comité donde participan tanto el Ministerio como la Alcaldía y otras entidades de control para ir construyendo y mejorando los resultados que encontremos de estas pruebas, tenemos que recuperar la posibilidad de que nuestros jóvenes asistan otra vez a las clases, pero que lo hagamos con la medida de seguridad, dándole tranquilidad tanto a estudiantes, profesores y padres de familia, para asegurarnos de que esto no sea pisar en arena movediza, sino en tierra firme", el Alcalde de Barranquilla orgulloso de los trabajados realizados y la construcción de rutas que se han venido creando para aportar ayudas en los diferentes casos que se presenten, dio luz naranja para que crezca la ilusión en cada uno de los barranquilleros que las clases presenciales volverán.

 

El Alcalde habló también de uno de los programas que él considera el más ambicioso, pues pretende que en todas las escuelas el estudiante se gradúe siendo bilingüe, y así abrir el espectro y la frontera a que otros países encuentren cómo destino venía a estudiar a Barranquilla, y de esta manera lograr más que el intercambio cultural, una nueva forma de ver el mundo.

 

En la charla también estuvieron presentes la representante a la Cámara, Martha Villalba, los senadores John Milton Rodríguez y Antonio Zabaraín, además estuvo el director de la Agencia Nacional del Espectro (ANE), Miguel Anzola, en un espacio llamado 'Proyectos e inversiones del Gobierno para asegurar la conectividad', que será moderado por el periodista Víctor López Aroca.

 

Mientras la representante a la Cámara, Martha Villalba trabaja en la ley de modernización para buscar mayor equidad en la población que estaba desconectada a Internet, el senador Antonio Zabaraín apoya la iniciativa con que los proyectos están para llevarlos a cabo, pelear por ellos y hacerlos realidad.

 

El también senador John Milton Rodríguez habló sobre la sanción de la ley escuela para padres, que permite articular la labor de padres y docentes para recuperar los principios y valores dentro de las escuelas para recuperar de cierta forma los principios y valores que se han deteriorado, el director de la Agencia Nacional del Espectro (ANE), Miguel Anzola también anunció que el departamento del Atlántico está trabajando con el canal de Telecaribe que hace uso de unas frecuencias que se usaban para televisión, utilizando el espectro asignado para utilizarlo en otros indicios tales como acceso a Internet de manera libre, donde no hay que pagar para usarlo, y estas frecuencias que antes tenían televisión ahora podrán tener Internet.

 

Cada invitado al panel, contó los diferentes movimientos y pasos a seguir para la educación tal como la entenderemos en el transcurso de los días que lleguen, y finalmente cómo frase de 2020 'el mundo no se detuvo' y por ende la educación tampoco, aunque la transición suponga desafíos, el significado de educación seguirá siendo el mismo; aprender, lo cual es educarse, formar el propio ser, mantenerse competente y afrontar la vida con las nuevas reglas y nuevos roles que éste exige, y en definitiva, seguir usando la tecnología cómo vínculo para comunicarnos con otros y seguir generando conocimiento.

 

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La emergencia sanitaria que vive el mundo en estos momentos ha afectado tanto positiva como negativamente los procesos de todas las empresas. Estas han tenido que enfrentarse a un periodo de transformación y se han visto obligadas a reestructurar sus estrategias de venta y modelos de negocio para continuar haciendo parte del mercado actual que tiene que satisfacer a unos consumidores cada vez más exigentes.

 

El docente de Mercadeo y conferencista de la Universidad Autónoma del Caribe, Carlos Grande, explicó cómo ha sido el comportamiento de las empresas durante la crisis sanitaria, cuáles han sido los cambios repentinos a los que han tenido que adaptarse y cómo debería ser el proceder de las mismas en los próximos meses. Además, hizo énfasis en la necesidad que tienen las empresas de reinventarse por completo.

 

Inicialmente, el docente consideró importante diferenciar los tipos de empresas para lograr entender el comportamiento de cada una, es decir, las pequeñas y medianas (Pyme) y las grandes empresas. Para cada una, el experto planteó una estrategia para afrontar la crisis.

 

"Para las pequeñas empresas, una estrategia que puede ayudarlas a surgir en medio de la crisis es la diversificación, es decir, entrar con otro producto a otro mercado con la misma marca", aseguró Carlos Grande.

 

"Por ejemplo, en una empresa de eventos, dado el periodo de aislamiento y las medidas del gobierno se presumiría que ya no pueden trabajar. Sin embargo, si se dedican al consumo masivo y aplican una diversificación de sus productos pueden facturar y cambiar el modelo de negocio, el producto que ofrecen y la forma de comercialización, adaptándose a esta gran transformación del mundo", añadió.

 

Según el docente, si tienes una empresa que no puede ejecutar sus actividades con normalidad por las disposiciones gubernamentales frente al virus, "con tu producto tendrás que entrar en una etapa de diversificación y acomodar un nuevo producto, un nuevo mercado que no atendías y una nueva forma de comercialización que te permita generar ingresos".

 

También explicó que en el caso de las medianas empresas, hay que idear un modelo de venta distinto al que se venía trabajando. "Por ejemplo, en el caso de la universidad, a través de recursos humanos y las plataformas virtuales de la institución se adaptó para el cliente (el estudiante) un máximo nivel de llegada, trabajando sobre tecnologías de docencia y manteniendo contacto mediante diversos canales en busca de conocer las condiciones del estudiante y ayudarlo en este proceso de adaptación a los nuevos métodos de enseñanza", argumentó.

 

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Con relación a las grandes empresas, las de consumo masivo y servicios, según el experto, muchas están operando y manejando la parte de presencialidad en un porcentaje, y la parte virtual en otro. "Estas empresas son las que pican en punta y no son las grandes perjudicadas por la crisis, aunque también deben tener niveles de pérdida, pero son ellos quienes manejan el juego virtual y la transformación en general", señaló.

 

El mundo digital.

El experto en mercadeo explicó que para las marcas, las redes sociales han sido algo que se vino de golpe "y vinieron para meterse en un juego que va a ser el futuro a pesar de que la gente reclame presencialidad".

 

"Hoy las redes sociales pasaron a ser el medio número uno para el mundo. Si no estás con tu marca dentro de esa transformación digital, estarás fuera de muchas cosas", manifestó.

 

¿Qué medio usa el cliente para comprar el producto? La respuesta a este interrogante será vital para el éxito de las marcas. "A futuro, cada marca será una isla diferente donde van a tener que saber detectar y analizar por cuál medio de comunicación se atrapa mejor al cliente que ellos tienen como objetivo", apuntó el docente.

 

Carlos Grande resaltó que cada vez las generaciones se dividen más y se están dando nuevas clasificaciones de segmentos. El consumo de las generaciones en medios es totalmente distinto y es fundamental detectar a través de qué medio le llegas a cada público.

 

Sobre cuál deberá ser el proceder de las empresas en los próximos meses, el docente afirmó que las marcas tendrán que cambiar del todo, sus empleados, procesos, formas de comercialización, todo, para poder llegarle a un consumidor distinto, un 'consumidor covid' que está pensando de otra manera y que está cambiando su manera de ver el mundo.

 

El 'consumidor covid', según explicó Grande, es un tipo de consumidor que se está transformando muchísimo respecto a su hábito de consumo. Los hábitos de consumo están girando notoriamente y por ende, el mercado debe cambiar.

 

"Hay que saber responder a esa transformación del pensamiento y del consumidor", precisó el experto.

 

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A pesar de que la gente está pensando digitalmente y las redes sociales son el medio que ha liderado en esta época de aislamiento por la crisis sanitaria, Carlos Grande aseguró que aún no estamos preparados para entrar en una transformación digital completa.

 

"Aunque todo no será digital y permanecerá un porcentaje de presencialidad, se dará una transformación muy grande respecto al comportamiento de las marcas en el mercado después de que superemos estas épocas de covid-19. Esto va a ser una enfermedad con la que tendremos que convivir y habrá que saber cómo cuidarnos, y dentro de eso, las marcas tendrán que adoptar comportamientos óptimos para llegar a mercados sensibles desgastados emocionalmente", concluyó el docente. VSC

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