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Desde hace 26 años Lucy Hernández Martínez se dedica a la docencia en Mi Pequeña Uniautónoma. Para ella “la paciencia y el amor” han sido las claves para su labor como docente durante casi tres décadas.

 

“Es algo que viene con la persona. Si yo no llevo amor y paciencia por dentro, ¿cómo voy a cuidar a un niño ajeno? Sin amor por el prójimo, sin respeto por los demás. Si tomas un niño a tu cuidado y no descubres como llegar a él, entonces este trabajo no es para ti”, señala la docente de Párvulo.

 

A lo largo de sus años de experiencia ha sido testigo de los cambios que han experimentado los niños en sus comportamientos y personalidades. “Son tantos años en este trabajo que uno va viendo cómo los niños van cambiando. Antes eran más calmados, pasivos, ahora son más inquietos. Pero la respuesta a eso es más amor y paciencia”, manifiesta.

 

Lucy recuerda que desde pequeña consideró ser educadora, que le nació como una vocación desde que jugaba con muñecas y que ha sido una profesión que ha disfrutado, porque le ha dejado grandes satisfacciones.

 

“Pienso que lo más importante es conocer al niño, darle espacio para que se desarrolle e ir analizándolo para saber cómo llegarle. Hay que tratar de que estén tranquilos, con espacio libre y comodidad. Entre más conoces qué es capaz de hacer el estudiantes, puedes darle una educación direccionada”, indica Hernández.

 

Por último, la docente reconoce que algo fundamental es la constancia y el apoyo de los padres, para que la preparación de los jóvenes sea completa en sus primeros años, porque estos los que van a servir de base durante los siguientes años de estudio.

 

“Logramos que el niño haga sus labores con un trabajo diario, constante para prepararlos. Todos los días entrenamos la parte motora, todos los días los estimulamos, todos los días los vamos formando. Importante que los padres se vinculen y refuercen estos procesos, porque de todo este trabajo va a depender el desarrollo académico de los jóvenes del futuro”, finaliza Lucy Hernández.

 

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Manuel Julián Palma Rodríguez es de los que cree que la vida va marcando el camino a seguir y, en su caso, lo hizo con la inquietud por la docencia, desde muy temprano.

 

Nació en Barranquilla, el 13 de noviembre de 1965 y estudió en el Colegio San Francisco hasta los 14 años. La etapa del bachillerato la terminó en Tampa, Florida, en el Jefferson Senior High School y luego obtuvo su bachelor en artes, en el Hillsborough College, también en el estado de la Unión Americana antes mencionado.

 

En Colombia, es profesional en estudios generales en Ciencias Sociales, título convalidado por el Ministerio de Educación Nacional y, hoy en día, es maestrante en Educación Virtual, siendo también el coordinador académico del Center for International Lenguage, UCIL, de la Universidad Autónoma del Caribe.

 

Palma Rodríguez -docente de inglés de dicho instituto, además de lo anterior- considera que las inquietudes misionales no se adquieren, sino que con ellas se nace. La suya es “el poder servir de puente de aprendizaje y no se trata de solo guiar -por el momento- al grupo que esté a tu cargo, sino ser integrador entre el conocimiento y el estudiante, en todo el proceso”, agrega.

 

Su pasión es la lectura y últimamente se ha concentrado en temas del medio ambiente. En términos generales, le gusta Mario Vargas Llosa y Gabriel García Márquez. Por estos días su atención está puesta en el escritor africano Wilbur Smith.

 

Oriundo del Barrio Olaya, Palma Rodríguez está casado con una ingeniera industrial y tiene tres hijos. Dice que si uno de ellos llegase a decirle que quiere ser también docente, “le respondería que busque en su interior a ver si tiene la vocación, porque es una cuestión de espíritu, pero también de amor”, señala.

 

Piensa que el profesor perfecto no existe. Siendo fiel creyente en Dios, está convencido que el único maestro perfecto es el Ser Supremo, pero identifica varias características en quienes son educadores y hacen un buen trabajo: “la constancia laboral, no se rinde; entienden que el conocimiento se brinda con firmeza pero con devoción, lleva de la mano a su estudiante y -al mismo tiempo- le exige. Sobre todo, lo comprende”, sostiene.

 

Palma Rodríguez aspira acompañar el proceso que la institución direcciona, así como cooperar en el posicionamiento de UCIL, no solamente a nivel interno sino también a nivel externo, para prestar un buen servicio como centro de idiomas.

 

Según él, su mayor logro sería “conseguir que los chicos alcancen el nivel B2 en el habla de la lengua extranjera y, por ende, el real bilingüismo; hacerlos sentir cómodos con el proceso de aprendizaje”, añade el docente.

 

Por último y ante la transición que se está dando en los métodos educativos, Palma Rodríguez opina que “el compromiso es seguir evolucionando en los procesos tecnológicos, lo que se ha convertido en algo supremamente importante en la enseñanza. Tenemos una nueva comunidad y es la compuesta por los millenials, los que nacen con el cordón umbilical pegado a un dispositivo electrónico. Por lo tanto, es hora de integrar lo presencial con lo virtual, esa es la razón por la que escogí la educación virtual para complementar mi carrera”, finaliza. JSN

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Jairo Alfredo Bermúdez Castillo, llegó hace cuatro años a la Universidad Autónoma del Caribe para ejercer la labor de docente investigador en el programa de Diseño Gráfico. Este Bogotano tiene 22 años trabajando como educador en diferentes universidades del país.

 

Bermúdez es Publicista y Diseñador Gráfico de profesión y comenta qué, como todo profesional después de haber recorrido un camino previo en estas industrias, sintió un gusto por la educación.

 

“Lo que más me apasiona de ser profesor es la posibilidad de servicio, es decir, trabajar en función de servir a otros. El reconocimiento y la gratitud que recibes de los estudiantes cuando le transmites conocimientos, me hace feliz”, dijo.

 

Su lista de estudios incluye: Magister en Educación del Instituto Pedagógico Latinoamericano del Caribe de la Habana, Doctor en Historia de la Universidad Pablo de Olavide y actualmente estudia un Postdoctorado en la Universidade Nova de Lisboa.

 

El sello de Jairo Bermúdez en la docencia es el esfuerzo permanente por brindar saberes de ‘categoría mayor’, normalmente no le gusta ofrecer conocimiento que tenga un alcance rápido, sino algo nuevo en articulación con la investigación.

 

“No me gustan las clases fáciles, sino las complejas, en las que a mí me toque esforzarme y de la misma forma haga que los estudiantes pongan de su parte para que todos construyamos lo mismo, eso se llama conocimiento colectivo”, afirmó, sonreído.

 

Este docente le apuesta al modelo de educación moderno, el cual exige la participación tanto estudiantes como profesores porque así aprende algo de sus estudiantes, ya que muchas veces son ellos quienes le ayudan a encontrar soluciones.

 

Así mismo, Bermúdez quiere ser recordado como alguien que lo ha dado todo por enseñar bien y por formar buenos profesionales con valores. Para este docente cada clase es un nuevo reto y tiene un objetivo diferente, cuando es evaluación le toca estar firme y cuando comparte y transmite conocimientos ese día hace las veces de actuar. “Cuando a ti te gusta tu trabajo y te pagan por eso, nunca te vas a aburrir”, aseguró.

 

Las clases de investigación e historia del diseño las dicta Jairo en Uniatónoma. Él este utiliza como herramienta de aprendizaje los cuentos y los dramatizados. “A veces me toca ponerme el traje de actor de stand up comedy, para poder mantenerlos sintonizados, pero lo que sí descubrí es que cuando el conocimiento es de interés los estudiantes te lo hacen saber y hay química”, argumentó.

 

Para este docente investigador lo más importante a la hora de dictar esta clase es hacer que sus alumnos descubran que no es complicado investigar y que dejen a un lado el imaginario de creer que esto de ser investigador es para gente intelectual metidas en bibliotecas.

 

“Lo que más me gusta de trabajar la investigación con estudiantes es cuando ellos son consientes que lo pueden hacer y que les gusta. Pero lo más interesante de esto, son los resultados que nunca imaginaron, escritos de artículos científicos, ser parte de los grupos de investigación y hasta irse por esa linea”, señaló.

 

Por otra parte, a pesar de todas los beneficios que ofrece la tecnología en el campo del diseño gráfico y en las otras disciplinas, este docente señala que esta herramienta es muy buena y que hay que saber utilizarla, pues sin ella no hay trabajo. Sin embargo, eso tiene que ir acompañado de la formación conceptual.

 

“Puedes tener el súper computador y los programas más actualizados, pero si no sabes como pensar el diseño la herramienta no te va a servir para nada. En internet consigues casi todo, no obstante, para competir con eso tienes que tener las competencias profesionales que te brinda la academia”, expresó.

 

Dentro de su trayectoria como docente, Bermúdez ha tenido la oportunidad de trabajar con el Museo de Arte Moderno de Barranquilla, Colcìencias, dicta clases en varias universidades españolas y es parte del grupo de los pares evaluadores del Ministerio de Educación.

 

“Yo lo que persigo es que cada estudiante de acuerdo a su nivel e intereses den lo mejor”, terminó el entrevistado. LLT

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La docente Zulma Buendía, vinculada a la Facultad de Arquitectura, Arte y Diseño de la Universidad Autónoma del Caribe como Profesora de Tiempo Completo (PTC), recibió una Exaltación al Mérito Educativo, Investigativo y Ciudadano Iberoamericano 2018 por parte de la Red Iberoamericana de Pedagogía (Redipe).

 

La distinción fue entregada en Ecuador, en el marco del VII Simposio Internacional de Educación: Apropiación, generación y uso edificador del conocimiento, realizado por Redipe y la Universidad Tecnológica de Israel.

 

En el documento, indican que hacen la exaltación a la docente “por su desempeño relevante en los procesos de formación e investigación, aportando al desarrollo de la cultura urbana”, además de “las oportunidades y capacidades que genera para formar mejores personas”.

 

La docente también presentó la ponencia ‘La cultura del encerramiento urbano’ durante el simposio, derivado de la investigación ‘Miedo urbano’ desarrollada por el grupo de investigación Arquitectura Bioclimática y bajo la línea Educación y Cultura de los Sostenible.

 

En esta movilidad académica por el vecino país, Zulma Buendía participó además con la misma ponencia en el IV Congreso Internacional: Educación contemporánea, calidad y buen vivir, y con la ponencia ‘Herramienta didáctica en la enseñanza del diseño arquitectónico’ en el I Congreso Científico de Estudiantes Sentipensantes: Innovación, desarrollo humanístico y ciencia joven.

 

La docente Zulma Buendía es miembro activo del grupo de investigación Arquitectura Bioclimática, coordinadora del Saber de Diseño, coordinadora del Foro de Estudiantes de Arquitectura, coordinadora del Anual de Estudiantes de Arquitectura UAC y coordinadora del Grupo de Semillero IDEARQ. XXI.

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‘Innovación colaborativa en la fabricación de hilo reciclado a partir de excedentes textiles, para la creación de productos artesanales sostenibles del Caribe Colombiano por medio del diseño-desarrollo de máquina desfibradora’ es el nombre del proyecto al que está vinculada Astrid Barrios, docente la Universidad Autónoma del Caribe, y que fue escogido como uno de los beneficiarios de la iniciativa AtlántiCocrea.

 

La docente, en representación de la universidad y el grupo de investigación Ecodesarrollo, hace parte una alianza conformada por la Compañía Nacional de Textiles como empresa ancla; Bico Industries y Alamacenes Telary Home, como empresas co-creadoras, y Cientech, como generador de conocimiento.

 

El proyecto de innovación tiene varios componentes, entre los que destacan el desarrollo de un producto que es amigable con el medio ambiente, permite la empleabilidad de artesanos del Caribe colombiano para que trabajen el producto y además contribuye a la preservación de la tradición artesanal del tejido.

 

Junto a este proyecto, fueron seleccionadas otras 11 alianzas en áreas como agroindustria, salud, recursos hídricos, TIC, desarrollo humano y logística y transporte. Las alianzas están compuestas por una empresa ancla, dos empresas co-creadoras y un generador de conocimiento.

 

El gobernador Eduardo Verano De la Rosa recordó que estas alianzas ganaron una convocatoria de AtlántiCOcrea y cada una será beneficiada con la cofinanciación de sus iniciativas de innovación hasta por $550 millones.

 

“Este es el espíritu de cambio hacia la innovación que hemos venido construyendo de manera sistemática y ordenada. Son grupos empresariales que han producido proyectos que fueron favorecidos con estas cofinanciaciones. Entregamos los incentivos para que en cada empresa empiece un proceso de innovación, de mejorar internamente cómo van a vender los productos. Así tendremos una economía más próspera en el departamento”, explicó el gobernador.

 

El proyecto se desarrollará en cinco etapas. La primera será el diseño del prototipo de máquina desfibradora de residuos y excedentes textiles. La segunda será el montaje del equipo y en la siguiente etapa se comenzará la fabricación de la madeja de hilo reciclado. En la cuarta se hará la comercialización de las madejas a los artesanos de la región Caribe. Por último se hará la compra y venta de productos terminados provenientes del trabajo de los artesanos.

 

La profesora Astrid Barrios es Phs en Ciencias de la Educación, magíster en Mercadeo, profesional en Ingeniería Industrial y en Diseño de Modas y Textiles, además está categorizada como Investigador Asociado ante Colciencias.

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Como una “muestra representativa sociolingüística del Caribe colombiano” y “un reflejo de los miedos que todavía conviven en la zona rural del Atlántico” describe el docente Alejandro Espinosa Patrón su nuevo libro ‘Narraciones Fantásticas: lectura y escritura para niños, niñas y adolescentes’.

 

Este libro de cuentos infantiles es el resultado de una investigación sobre el mapa lingüístico del departamento de Atlántico y es la cuarta publicación que se deriva de este proyecto del grupo de investigación Comunicación y Región, de la Universidad Autónoma del Caribe. Los otros títulos son ‘Lexicón del Carnaval’, ‘Lexicón del Atlántico’ y ‘Sociolingüística urbana’.

 

El docente explica que la idea de los textos nació cuando aplicaban las encuestas de la investigación. “Les preguntábamos a los habitantes de los municipios cómo consideraban ellos que era la noche, que significaba la noche. En sus respuestas nos respondían que les producía mucho miedo, que sentían incluso ruidos extraños y hablaban de mitos y leyendas locales sobre personajes de espanto”, revela.

 

Así fueron consignadas historias como ‘La mamonúa’, ‘La mano pelúa’, ‘El hombre sin cabeza’, ‘La llorona de Repela’, ‘El perro del Diablo’ y ‘La novia de Puerto Colombia’, entre otras que se encuentran dentro del folclor rural del Atlántico.

 

Los cuentos están narrados en un lenguaje sencillo para niños, con ilustraciones atractivas para los jóvenes que les permiten tener una idea de lo que pasa en el texto y además está pensado para incentivar la lectura.

 

“Hemos identificado que a las personas les gusta porque son textos que se dejan leer por su temática. Como los jóvenes de hoy siempre están contando historias entonces se han identificado con ellos”, señala Alejandro Espinosa.

 

Dentro de su quehacer como docente ha identificado que muchas veces no es cierto que los jóvenes no lean “sino que lo están haciendo desde sus propias perspectivas y contextos”, y el libro ‘Narraciones Fantásticas’ busca que los lectores “vean la realidad de una manera crítica con estos textos propositivos”. Es por eso que al interior de la publicación se pueden encontrar talleres donde los niños, niñas y adolescentes deben desarrollar sus ideas y creatividad.

 

Cuenta Espinosa que el proceso de creación de los textos no fue sencillo y le tomó más de dos años el proceso. “Escribir para niños es difícil. Tuve que investigar mucho cómo se narra, cómo se cuenta; escribir en un discurso propio del habla de los niños combinada con el habla del Caribe. Por ejemplo, incluí la palabra cobradiario que es parte de la cotidianidad de la región, pero que un niño de Noruega no va a entender”, relata.

 

La publicación ya está siendo referencia en algunos colegios de la zona metropolitana de Barranquilla, como reconoce el docente. “Ha sido incluido en el Plan Lector de algunos colegios de Soledad y Barranquilla. Es un reconocimiento a un proceso de investigación realizado en Uniautónoma y además ayuda a difundir la cultura del departamento”, manifiesta.

 

Alejandro Espinosa es profesor de tiempo completo del programa de Comunicación Social Periodismo, es magíster en Lingüística de la Universidad de Antioquia y candidato a un doctorado en Lingüística. Además es coordinador institucional del Concurso nacional de cuentos de Ascun y es editor de la revista Encuentros, de la facultad de Ciencias Sociales y Humanas de la UAC.

 

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