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Homenaje a Pedro Ramaya en el conversatorio 'En línea con la tradición'

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Homenaje a Pedro Ramaya en el conversatorio 'En línea con la tradición'
Viernes, 25 Septiembre 2020 15:58
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Sigue la Semana de la Cultura en Uniautónoma, antesala especial para el creciente programa ‘En línea con la tradición’ donde se hizo homenaje a Pedro Ramaya. Al son de una flauta de millo y tambor, el grupo de danza Uniautónoma hizo su representación bailable antes de dar inicio al conversatorio.

 

El maestro Pedro Ramaya Beltrán, rey del millo, conocido cómo el fundador de la cumbia moderna, quien ha aportado más de doscientos temas al carnaval de Barranquilla y al folclor en general, estuvo acompañado de Pedro Tapia, percusionista y director de cumbia caribe, ha representado el folclor caribeño por varios países, cuarenta años trabajando la música y se conecta desde Santiago De Chile, junto con ellos estuvo Álvaro Ricardo, cantante sucreño radicado en Barranquilla, ha cautivado durante veinte años la música tropical, hizo parte de la orquesta de Juan Piña, Charlie Gómez, Los Tímidos Y Los Ahijados, adicionalmente Joaquín Pérez, abogado y con más de veinticinco años e la música.

 

Álvaro Ricardo saludó animadamente la invitación, y entre risas comentó cómo fue que conoció al maestro Pedro Ramaya, la historia nace en Ovejas Sucre, Álvaro caminaba cuando en una arbolada se arrojaron una ahuyama, “fue una de las más grandes que había visto, y bueno en la arbolada empezó la recocha de la ahuyama y en eso me la tiraron a mí, yo la cojo y la tiro y le cae en la cabeza a Pedro Ramaya que venía caminando y estaba tocando, cuando la ahuyama cae en el piso, la coge, la mira y se la mete en la mochila y dice -está me la voy a comer yo-”.

 

Álvaro termina su historia diciendo que Pedro Ramaya no merece solo este homenaje, sino muchos, y en ese orden de ideas el maestro de la flauta, quien es referente de todos los que iniciaron el camino de la cumbia se sienten en familia al hablar de este ritmo.

 

“La cumbia es nuestro ritmo insignia, nuestro ritmo madre, desde el africano, el indígena y bueno el aporte que hicieron los españoles, es una mezcla de condimentos que invita al derroche de sentimientos y sobre todo de alegría”, agrega Joaquín Pérez.

 

“¿Quiere saber algo de nosotros los cumbiamberos? Yo, por ejemplo vengo de la isla de Mompox, mi pueblo se llama Patico y yo me vine para acá porque me dijeron que acá se baila una cumbia especial, y así me hicieron venir y aquí me encuentro, cuando quiera cumbia llámame que yo voy y se la toco”, divertido y con un semblante jovial, el maestro Pedro Ramaya Saludo a los invitados de estudio.

 

Pedro Ramayá Conversatorio 2.jpg

 

Un antes y un después.

“Al llegar a esta región yo escuchaba tocar las cumbias y que acá se bailaba de verdad y era cumbia todos los días, me enrole con la cumbia soledeña, yo quería aprender de los otros milleros, pero no he aprendido nada de ellos, ellos han aprendido de mí con mucho gusto”.

 

La suspicacia con la que Pedro Ramayá hace referencia a sus inicios, ensalzan el orgullo de un hombre que sabe que el título de ‘maestro’ lo ha ganado con mucha dedicación. “La gente cuando yo toco le da ganas de bailar, y bailan y bailan que me dan ganas de seguir tocando, yo interpreto la flauta, la gaita y el acordeón, a cada uno de ellos le pongo mi sabor”.

 

Pedro Tapia, aprovechó la oportunidad para también mencionar el recuerdo que atesora de Pedro Ramayá, una historia divertida, característica de este conversatorio.

 

“Recuerdo que la agrupación de él, estaba tan pegada, que la gente lo buscaba porque él tenía esa visión de los temas que iban a pegar, se hizo referente de las casas de estudio, imagínate que los temas de él sonaban hasta con el radio apagao’, entonces resulta y pasa que el maestro Pedro Ramayá llega en una época que yo todos los días pasaba por una de las casas de grabación que estaba por mi casa, y me quedaba más de dos horas viendo grabar, y yo le decía al dueño, ‘ey déjame entrar, yo soy músico’ y no me dejaban, en últimas les pedí que me dejaran entrar por lo menos a ver”, contó Tapia.

 

Pedro Tapias.jpg

 

Bueno, continuando la historia, Pedro Tapia contaba que entre los músicos que grababan allí estaban atiborrados de propuestas de orquestas que, cuando llegó la Niña Emilia, quedó sin agrupación, no sabían qué hacer, “resulta que yo conocía a la Niña Emilia, y ella me dijo que iba a terminar ‘de pegar’ a Pedro Ramaya, el maestro dijo que sí, y organizando todo ¿Saben que paso?, la Niña Emilia resultó enamorándose de él...“.

 

La conmoción fue tanta para los invitados, que Pedro Tapia solo se excusó con que estaba ‘mamando gallo’ sin embargo, el final de la historia cuenta que Ramaya no pudo acompañar a la Niña Emilia porque ya tenía compromisos con otras agrupaciones “él se abrió de ella, y entonces yo comencé a tocar con ella, y decían que yo era el heredero, pero que va, yo no soy ningún heredero, se sabe que los herederos son los Ramaya Beltrán, pero aun mamando gallo, existía ese respeto por Pedro Ramaya…”

 

“Ombe gracias, me dan ganas cómo de llorar, pero no lloro”, fue la respuesta de Pedro Ramaya ante el relato alegre de Tapia.

 

Invitados Pedro Ramayá.jpg

 

“No, una bendición ser su amigo, yo he aprendido mucho de él, en las emisoras se decía ‘reciban a Pedro Ramaya y a su flauta mágica’ y eso sonaba todas las 24 horas, hoy en día no la ponen por que no estamos en época de carnaval, pero la verdad es que esa música se puede colocar a cualquier hora del día, cualquier mes y cae bien, porque es música bien hecha, con amor, con talento, solamente parece a bailar y degústela”, regaña Pedro Tapia.

 

La jornada envuelta de carcajadas se despide y desde la universidad se extiende la invitación a los jóvenes realizada por Pedro Ramaya, quien aconseja a todos “que sigan aprovechando la música, aprendiendo y que si quieren que les enseñe flauta vengan por acá, no les voy a cobrar, así aprendí yo, tocar una flauta de millo no es fácil, y el que la toca yo lo felicito”. DHS

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