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¿Qué tanto cambiará el mundo después del COVID-19? Dos expertos de Uniautónoma lo visionan y lo aclaran

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¿Qué tanto cambiará el mundo después del COVID-19? Dos expertos de Uniautónoma lo visionan y lo aclaran
Miércoles, 13 May 2020 17:59
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Supongamos que, a partir de mañana, se levanta la cuarentena y todo vuelve a la normalidad en Colombia y el resto del mundo. Sin duda, sería lo mejor que podría pasar, pero, según lo expresado por algunos analistas a través de los diferentes medios internacionales, hay cosas que nunca volverán a ser como antes.

 

Se dice que la economía mundial está entre esas variaciones radicales que se darán, así como la forma en que operan las empresas, la educación y el comercio. En Uniautónoma no pasamos entero, por eso investigamos al respecto con dos de nuestros expertos en emprendimiento.

 

Un momento. Sí habrá cambios, pero…

De acuerdo con la información publicada por la prensa, antes y durante del encierro, diversas empresas han llegado a un punto de fragilidad evidente, por la cantidad de empleados enviados a sus casas bajo licencias no remuneradas, en el mejor de los casos. En otros, más dramáticos, se habla de despidos o de cierre indefinido.

 

La situación conlleva a pensar que muchos aspectos deben ser replanteados, desde lo que se enseña en las universidades hasta la manera de emprender, así como también las ideas de negocio a desarrollar.

 

Sin embargo, Ernesto Cantillo, ingeniero industrial, egresado nuestro y además profesor de tiempo completo, dice -en cuanto a la educación y a la formación para futuros empresarios- que “el problema no son las clases de emprendimiento, porque una clase de ese tipo es para encender el espíritu emprendedor, para que la gente se interese en crear empresas o aportar en la creación de futuras unidades de negocios -dentro de una de ellas- hasta que puedan independizarse, en lo que se llama emprendimiento corporativo o interemprendimiento”, considera el docente.

 

Cantillo, también especialista en mercadeo, señala que -en realidad- “no hay problema alguno en las clases de emprendimiento. Al contrario, en momentos de crisis es cuando adquieren más relevancia, tal cual como están diseñadan. En esta asignatura se aprende a crear. Hay gente que tienen ese espíritu y simplemente necesitan el impulso”, agrega.

 

Si de un cambio hay que hablar, para adecuar el material de estudio/aprendizaje en la academia, Cantillo afirma, sin especificar cuáles son las áreas por evolucionar, que los programas de formación están totalmente llamados a cambiar en lo que se refiere a aplicación. “Es hora de renunciar al formato de enseñanza magistral. A estas alturas, ya eso no debería darse. No podemos seguir con el formato del siglo XIX y no me refiero a los profesores, sino al sistema que todavía pone en el centro de vista al profesor y los jóvenes de hoy en día no aprenden así”, sostiene el también magíster también en Mercadeo.

 

Para Cantillo, la educación tiene que ir en función “de las competencias y más alineada en lo que sirve para la vida, en los conocimientos aplicables. La profesión tiene que servir de algo y ese algo debe ser demostrado. El núcleo básico del conocimiento -la matemática, la física y la química: ya no se enseña como se hacía en el siglo XX ni en el XIX. Nuevamente, se requiere que todo sea demostrado, que se compruebe para qué sirve en la realidad y cómo se aplica”, insiste.

 

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Según el coordinador de Innova UAC, estrategia de proyección de nuestros emprendedores e investigadores, “todo producto debe ser estudiado, para demostrar el beneficio que brinda a la humanidad. Hay que irse al caso. Estamos en la era tecnológica y esta incluye a la científica. Hay que caminar más, más rápido y de manera práctica. No podemos seguir enseñando de una forma abstracta. El salón de clases debe volverse un auditorio de espectáculos, para conectar al estudiante sensorialmente, como la mejor sala de cine en la ciudad”, compara.

 

¿Quiénes perderían más?

En cuanto a las empresas tradicionales y a la frágil y presumible condición generada por el Covid19, Cantillo piensa que no hay tal fragilidad en ellas, “porque no hay nada más tradicional que la industria agrícola y está vendiendo. Las tiendas de cercanía también están vendiendo. La empresa tradicional no está fragmentada. Lo que sí lo está es lo que -en realidad- no es indispensable para la sobrevivencia humana en los hogares”, explica el experto.

 

El docente añade que todo aquello que no se ha adaptado a la economía digital, también está en condición de fragilidad. No obstante lo anterior, hay empresas tradicionales que han adoptado lo digital en sus métodos, lo que las pone a la vanguardia y a la retaguardia para momentos como el presente. Es así que Cantillo reitera que esa vulnerabilidad la está sufriendo quien no estuvo preparado para dar el paso, sin tener nada que ver el que sea una empresa tradicional o moderna.

 

En lo que concierne a qué tipo de emprendimiento conviene más para el futuro, Cantillo dice que no sería justo poner una sobre otra, porque “tal cual se enseña aprender, así es que conviene. Con esta preparación se estimula la creación, la innovación y el desarrollo de las unidades de negocio, inclusive para jóvenes que ya hacen parte de una empresa y lo que aprenden lo puedan llevar hacia ella. El problema no está en la clase de emprendimiento”, sostiene.

 

De acuerdo con este samario, si la idea es dar un giro en las ideas de negocio a desarrollar, “entonces se debe aclarar que esas ideas convencionales siempre sobreviven. Microsoft y Apple son empresas tradicionales y hacen parte de la Tercera Revolución Industrial, la de las TICs, y son organizaciones que el Covid19 no podrá acabar”, ejemplifica.

 

“Coca Cola es otro ejemplo de ello y debe estar vendiendo bastante y muy fortalecida. La gente procura tomar menos las bebidas alcohólicas, pero las bebidas tradicionales no están muriendo. Es la falta de habilidades para la adaptación lo que puede acabar con sus productoras. Hay que ser más astutos que el cambio. El escenario mundial no es el problema”, concluye Cantillo.

 

Conforme el ingeniero industrial, el verdadero problema es el empresario de mente tradicional, que no evoluciona en el tiempo, “porque así serán sus productos, sus servicios y su gestión. Habrá sectores que se reinventarán. El petróleo ya está en su último cuarto de hora. Las firmas que trabajan en esta industria hicieron lo posible para frenar las energías alternativas, pero debe reinventarse o sino, esa industria si es verdad que se debilitará y ya no le quedará un cuarto de hora”, encima,

 

Al momento de mencionar empresas potenciadas, pese a la cuarentena, Cantillo cita a las del sector de la biomedicina, alimentos y bebidas. “Otras empresas están aprovechando la coyuntura, como las de entrega a domicilio, pero no están creando un mercado. En cambio, los sectores de bioingeniería y en la industria farmacéutica si lo están logrando y quedarán muy fuertes, buscando la cura o antídotos para pandemias. En los otros casos, la buena racha durará lo que dure la cuarentena”, concluye.

 

Si a Cantillo le tocara emprender en estos momentos, asegura que seguiría trabajando en la idea que tenía y se concentraría en perfeccionarla, “porque si cambio de idea con cada situación, me convierto en un inversionista, no en un emprendedor. Quienes aprovechan una situación como esta, están creando un mercado burbuja: aprovechan la situación y después, se acaba el negocio”, advierte.

 

Como consejo, Cantillo dice a los dueños de restaurantes, de las peluquerías o panaderías que deben seguir con su empresa. “No se sabe si las cosas volverán a la normalidad antes de lo que se cree. La humanidad volverá a la normalidad y se dará el consumismo del mismo modo que se daba antes, tal vez mayor”, vislumbra.

 

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Otra opinión.

Según William Suárez, profesor de tiempo completo adscrito a la Facultad de Ciencias Administrativas, Económicas y Contables, dice que son muchas empresas con alta fragilidad, por haber sido afectadas por estas reconfiguraciones del mercado.

 

Suárez considera que no hay una crisis financiera en este momento, pero “sí se ve a venir una, debido a que muchas empresas se van a endeudar con el sistema financiero, para subsanar los problemas de flujo de efectivo, que es realmente lo que está afectando. El tema de arriendo y pago a empleados los lleva a estar vigente en el mercado y no tanto a temas de rentabilidad sino a mantenerse en el mercado”, prevé.

 

Para Suárez, co líder de Innova UAC, las grandes sobrevivientes de estos momentos son esas empresas que están conectadas en lo digital, las del sector agroindustrial y las TICs.

 

En lo concerniente a la educación, Suárez, también magíster en Gestión de la Innovación Empresarial, cree que “esta variación supondrá un cambio en los programas educativos. Colombia ha venido haciendo grandes esfuerzos y equiparse en el tema de herramientas digitales, lo que será fundamental. Lo único seguro es que ya nada será lo mismo. No será el mimo ya. El profesional de hoy en día debe ser capaz de abanderar empresas con elementos digitales, que ayuden a apalancar un poco o hacer ese crecimiento exponencial que tanto se busca.

 

Suárez piensa que las empresas tradicionales han estado alineándose a los temas digitales y por eso están sobreviviendo. “Otras, como la aviación, están siendo más golpeadas, pero no significa que no sobrevivan. Todo depende de las inversiones y otras estrategias que harán para seguir operando. Las empresas de transportes, en Colombia, también cobrarán importancia”, anticipa.

 

Por último, Suárez dice que, en caso de tener que emprender, “me gustaría hacerlo en la educación virtual y en el E Comerce. También lo haría en la parte e Fintech, habrá -sin dudas- oportunidades en el sector de la tecnología financiera”, finaliza. JSN

 

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