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La Facultad de Ingeniería y la Oficina de Egresados y Prácticas tuvieron este martes en horas de la tarde un conversatorio vía Zoom, con el tema del momento: Las Redes Sociales como herramienta de negocio.

 

Cada red social es diferente, sin embargo, son muchos los que desprestigian sus diferencias al omitirlas, la diferenciación de las redes sociales puede verlas a continuación:

 

“Me gusta lo que estoy haciendo” – Facebook

 

“Mira lo que hago” – Instagram

 

“Estoy haciendo esto ahora” – Twitter

 

“Mira como lo hago yo” – YouTube

 

“Tengo 10 años haciendo esto” – LinkedIn

 

“Mira como puedes hacerlo tú” – Pinterest


La ingeniera Sandra Viloria Maldonado, egresada del programa de ingeniería industrial, especialista en mercadeo, coaching comercial y gerencial y actualmente se desempeña como coordinadora de Foca Plus de la Clinica Oftamológica del Caribe, fue la encargada de llevar a cabo esta charla e hizo la diferenciación anterior de las redes sociales.

 

Para tener en cuenta, Sandra Viloria menciona que “Cada red social totalmente diferente y a veces a décimos ‘bueno vamos a crear una página de Facebook y vamos a crear una fan Page’ sin conocer realmente cuál es el público al cual yo le estoy apuntando, la importancia de esto radica en que cada red social tiene un público definido, debemos preguntarnos primero que es lo que quiero lograr yo”.

 

Sandra continúa argumentando que para garantizar la efectividad de las redes sociales se necesita una estrategia enfocada a cada negocio y sus distintas actividades, se debe
tener una organización de secuencia en publicaciones.

 

Puntos para desarrollar una estrategia en redes sociales.

➔ Hacer un plan de social media.

 

➔ Análisis DAFO.

 

➔ Establecimiento y objetivos.

 

➔ Definición del Buyer de persona.

 

➔ Estudio y definición del Buyer Journey.

 

➔ Análisis de la marca y su desempeño en redes sociales.

 

➔ Estudio de competidores.

 

➔ Establecer las bases para futuras campañas.

 

Negocio de Redes Sociales 2.jpg

 

“Establecer los indicadores que me van a empezar a medir dentro de toda esta estrategia, definir el Buyer persona, significa identificar el segmento y el tipo de persona, el perfil del cliente yo allí defino cuáles son sus gustos, que plataformas le gusta utilizar, que lo motiva, que lo desmotiva, donde trabaja, cuánto gana, cuál es su estado civil, absolutamente todo, esas características que tiene mi cliente para yo saber qué estrategia crear y cómo apuntar mi estrategia frente a ella estudiar y definir el Buyer Journey que es más que todo la experiencia que yo quiero que sienta esa persona al entrar a mi página y dentro de mi contenido”, explica Sandra.

 

A pesar de la diferenciación, para Sandra la plataforma más completa para empezar a promocionar un emprendimiento es Instagram, esto porque:

 

“…De esta plataforma sacamos deducciones frente a las muchas plataformas de redes sociales, hoy el Instagram es la red social ideal, por ser una red muy visual, totalmente que te permite crear contenidos entretenidos compactos en un mismo lugar”.

 

Antes de utilizar Instagram debes saber que…

➔ Lo que te permite la aplicación diferente a las otras redes.

 

➔ Que tan adecuado es tu negocio para la utilización de la plataforma.

 

➔ El tipo de estrategia que debes utilizar.

 

➔ Objetivos claros.

 

➔ Recursos necesarios.

 

➔ Audiencia requerida.

 

Y para ello debes conocer la pieza clave para mantener a tus seguidores la cual es crear interés, Sandra reconoce las siguientes maneras de lograrlo las cuales son en su 80% de contenido social, educativo, aspiracional, entretenido y un 20% de contenido promocional. DHS

 

 

Publicado en Noticias Generales

El marketing es el proceso que logra que las personas se interesen por un tipo de producto o servicio de una empresa en particular, este proceso se cumple a través de la investigación de mercado, el análisis y la comprensión de los intereses de sus clientes.

 

Siendo una actividad y un conjunto de instituciones y procesos para crear, comunicar, entregar y cambiar las ofertas por aquellas que tengan valor para los consumidores, asociados y sociedades en general, sus objetivos son claros; vender más, fidelizar a sus clientes, aumentar la visibilidad de la marca, construir buenas relaciones con los consumidores, educar el mercado, enganchar a los colaboradores.

 

Hoy en día con el auge de la tecnología, todas las maneras de vender que no involucren redes sociales se quedaron obsoletas. Muchas cosas han cambiado excepto el aspecto operacional de la publicidad. El marketing digital se vuelve esencial para todos aquellos que quieren vender. Es por ello por lo que desde la Universidad Autónoma del Caribe, en entrevista con Elkín Sánchez, gerente de proyectos digitales, experto en marketing de contenidos y profesor de esta universidad, analizaremos este panorama.

 

Muchos de los anuncios publicitarios ofrecen la idea de que este es el momento de emprender, de estudiar y sobre todo de la era digital, sí antes éramos dependientes de los medios digitales, ¿Cómo estaremos después de la pandemia por coronavirus?

 

“Nos están vendiendo una nueva normalidad, donde nos invitan a consumir mucho más, indicándonos que esta es la oportunidad perfecta para gastar en viajes, en vivienda, para estar estudiando mandarín, inglés, francés, en una academia que tú ni siquiera conoces. Yo comprendo que las marcas en su afán por generar ingresos y frenar el golpe que ha traído el virus tengan que buscar la manera para seguir conservando a sus clientes y gracias al coronavirus mucha gente por primera vez hizo compras a través de comercios electrónicos, por primera vez compraron un televisor en el día sin IVA, las empresas se están dando cuenta de todas las oportunidades que tiene este tema y se va a multiplicar su consumo”, respondió.

 

“En el mundo se ha hecho emprendimiento de todo tipo, tecnológico, de movilidad, sobre procesos empresariales y también de manejo de dinero... Tal vez es que yo soy muy romántico, pero me gustaría ver otro tipo de emprendimiento que solucione la calidad de vida de las personas, y no algo tan repetido como el ‘emprendimiento financiero’. Necesitamos buscar soluciones, ejemplo de esto es que, en la temporada escolar las noticias mostraban cómo los estudiantes se trepaban en árboles tratando de conectarse a una clase, eso no debería pasar en Colombia, a ellos me refiero cuando digo que me gustaría ver por estos días otro tipo de emprendimiento”, menciona Elkín Sánchez ante esta nueva normalidad, la cual se ha aprovechado por el sinfín de marcas nacidas en medio del COVID-19 que obtienen su plaza en redes sociales.

 

Siendo muchos los jóvenes que venden cursos sobre marketing y se hacen llamar así mismos emprendedores digitales al atraer personas, cobrar y generar una cadena viral por medio de publicidad, sigue en incremento el sentir de algunos por emprender un negocio en redes sociales, desde accesorios para el cabello hasta la venta de zapatos. “Yo si le digo a la gente; aplique el sentido común, el sentido común nos permitirá entender al usuario al que vamos dirigidos, ver sus necesidades, preguntarnos si lo que les ofrecemos les resultaría útil, si nos pagarían por ello. Si esas preguntas resultan positivas, estaremos en el camino correcto. No nos llenemos el ego creando marcas de ropa, ofreciendo cuestiones que la gente no va a usar. Ofrezcamos cosas que de verdad sean necesarias”, finalizó Elkin Sánchez.

 

Este es el tiempo perfecto para ser prudentes en cuanto al manejo del dinero y sobre todo asertivos para ofrecer servicios necesarios ante la amalgama de opciones similares que nos ofrece internet, seamos creativos utilizando nuestro tiempo para fortalecernos centrando los esfuerzos en ayudar a las personas, utilizando las necesidades que se abren a través de esta coyuntura nacional. DHS

 

 

Publicado en Noticias Generales

“No te puedo decir una tarifa fija. Si, sé que, en promedio, un infuencer continental -que lo conozca el público hispano- puede cobrar por una publicación pequeña hasta mil dólares, que equivalen aproximadamente a 30 millones de pesos.No hay tarifas establecidas, en este negocio” afirmó Jorge Erazo, magíster en Educación y docente de Periodismo Digital.

 

El caso de Jenny Lizeth Ambuila Chará, hija de un funcionario de la Dian de Buenaventura, acusado de corrupción, ha causado revuelo en las redes por aparecer mostrando lujosos autos, viajes constantes y participando en los más famosos festivales de música electrónica en el mundo.

 

Según la joven Ambuila, el dinero con el que costeaba sus gustos y excentricidades eran financiados con lo que ganaba en las redes como influencer. ¿Será que este negocio da para comprar un Lamborghini de más de 300 mil dólares, el equivalente a cerca de 1.000 millones de pesos colombianos?

 

De acuerdo con Erazo, hay influencers colombianos, como Luisa Fernanda W, que por historia pueden estar cobrando alrededor de 4 millones de pesos. Pero eso depende de la llegada que tiene a la gente y de la audiencia a la que se dirigen. ¿Cuánto tendria que ahorrar un influencer colombiano para comprar un auto tan costoso?

 

Si comparamos el contenido de las redes de Ambuila con el de W. El de la primera no hay contenido ni publicidad alguna, solo posts de compras y viajes como cualquier persona del común, mientras que la segunda fue número uno en tendencia en YouTube con el video ‘Mi Regalo’, pues tiene 4.422.611 suscriptores.

 

Los dineros que financian a los influencers, en su gran mayoría, provienen de la publicidad de empresas que destinan un presupuesto para la difusión de sus productos. Antes este capital era destinado a los medios tradicionales, pero ahora, en su gran mayoría, son utilizados para la paga de los influencers.

 

Por otra parte, plataformas digitales como YouTube, Facebook e Instagram tienen en cuenta una serie de parámetros, para empezar a reconocer y financiar a los influencers. Dentro de estos se encuentran el número de suscriptores, las vistas y el contenido, entre otros.

 

“La vida que llevaba Ambuila no es posible para ningún influencer colombiano. Yo diría que ni Latinoamericano. Eso es común verlo en celebridades como las Kardashian y otros que son estrellas archifamosas. Pero, en este caso, es realmente imposible que lo que ella dice hacer le genere los ingresos que muestra”, recalca Jorge Erazo.

 

El también docente Guillermo Reyes está de acuerdo con el hecho de que “el ser influencer no da para costear una vida tan lujosa”. De hecho, señala que haciendo un contraste entre lo que tiene versus lo que ella realiza en el mundo, “un YouTuber no tiene semejantes recursos para lograr comprar todo lo que esta niña gastó”. “Entonces, sí, lógicamente hay un marco de sospecha que nos lleva a dudar hasta qué punto ese trabajo, realmente, puede generar tantos ingresos”, apunta Reyes, magíster en Informática Educativa.

 

¿Qué es un influencer?

Los influencers son personas que gozan de una popularidad y credibilidad en las redes sociales. Según algunos expertos en redes, estos juegan con los gustos de las personas y, a diferencia de los artistas, tienen más cercanía con sus seguidores, hacen cosas del común y, en algunos casos, brindan soluciones.

 

“Los influenciadores son personas que cogen fama por sí solas, con el desarrollo de producciones audiovisuales. Estos se van posicionando en el mercado de las redes sociales, a través de un proceso que va creciendo poco a poco y llega al punto de consolidarse” dice Reyes.

 

Los influenecers no son un grupo homogéneo, no hay una sola caracaterísticas o un manual para ser influencer y tener ingresos. Nada garantiza el éxito en las redes. Pero, si se quiere llegar a ser uno de ellos, se debe tener en cuenta: conocer la personalidad de la audiencia a la que se dirige y cómo es su modelo de negocio.

 

“Yo creo que el tema de los influencer no se ha estudiado lo suficiente, porque es algo que apenas está terminando de formarse. Si bien, lleva varios años, pero todavia no se ha establecido como un modelo de negocio”, aseguró Erazo. LLT

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El pasado miércoles 13 de marzo fue un día normal, pero al dejar de funcionar Facebook, Instagram, Whatsapp, Gmail y Google Drive –alrededor de las 10 de la mañana- se dio una avalancha de especulaciones con claras consecuencias.

 

Lo de menos fue la desconexión forzada de las redes sociales. El problema fue la interrupción en el envío de correos corporativos, de teleconferencias, webinars y otras actividades empresariales simplificadas por el uso de estas plataformas.

 

Lo peor es que, en más de 24 horas, no hubo explicaciones, y por eso la Universidad Autónoma del Caribe se dispuso a investigar porqué se dio esta interrupción que sí causó traumas en la cotidianidad de millones y millones de personas en diferentes partes del mundo.

 

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Martes 12 de marzo.

Siendo de noche en occidente, Gmail y Google Drive empiezan a fallar. Al día siguiente, en la media mañana, Facebook se detiene. A eso del mediodía, caen Instagram y Whatsapp. Los primeros países en reportar fallas fueron Estados Unidos, Canadá, Gran Bretaña y México. Luego lo hicieron Brasil, Malasia, India, Singapur y Rusia.

 

Al final, tanto América, como Europa, Asia, África y Oceanía quedaron virtualmente desconectados por dos horas, en un intervalo total de catorce, si se tienen en cuenta las fallas intermitentes que el sistema empezó a tener desde la noche anterior.

 

La razón.

Desde Silicon Valley, a través de Twitter, sede de las redes antes mencionadas, se informó que "estamos enfocados en trabajar para resolver el problema lo antes posible, pero podemos confirmar que el problema no está relacionado con un ataque DDoS (denegación de servicio)". Instagram, por su parte, también por Twitter, expresó “Yyyyy… estamos de regreso”.

Facebook, en cambio, ha mantenido el silencio, pero Jaime Cabarcas, ingeniero electrónico de la Universidad Autónoma del Caribe, especialista en Telecomunicaciones y con un doctorado en Ciencias Pedagógicas asegura que, tomando como base lo publicado en medios internacionales, que todo se debió “al mantenimiento programado para las súper computadoras que constantemente están trabajando”.

 

Según Cabarcas, en tecnología, siempre hay una serie de imprevistos que pueden ocasionar fallas, eso fue lo que ocurrió. "No necesariamente del equipo informático que almacena y que mantiene la inteligencia de las aplicaciones de la información, sino cualquier problema de conectividad que puede afectar y producir una situación como la que se presentó”, dice.

 

Para el docente de comunicaciones de Ingeniería, lo más probable es que, en este caso específico, “el problema no haya sido en los computadores como tal, sino en algunas de esas aplicaciones o conexiones que hicieron interrumpir el servicio” y considera que sí fue algo caótico que se arregló en un tiempo bastante corto, pues “involucró a un mercado de mil millones de personas, pero en dos o cuatro horas quedó resuelto, algo que hubiera podido tomar incluso dos días".

 

De acuerdo con el director del programa de Ingeniería Electrónica y Telecomunicaciones, Evert De Los Rios, es normal que todo servicio tenga que hacer un pare para efectos de mejora, pero “hay negocios que realizan transacciones y otras operaciones sobre algún tipo de aplicaciones, como las tiendas virtuales, publicidad online, Facebook Workplace y así se afectaron las ventas, la atención al cliente y la promoción de productos o servicios”.

 

De hecho, la suspensión en este sentido resultó un beneficio para otras plataformas como Twitter, Telegram, esta última ganando tres millones de usuarios entre el miércoles y el jueves, canal que tal vez empiece a ser una nueva opción para las empresas que llevan a cabo su gestión desde el ciberespacio.

 

Las pérdidas se dieron incluso en la bolsa de valores, ya que las acciones de Facebook, el jueves 14 de marzo, cayeron en un 2,5% para aumentar su valor en una pequeña proporción. Ya en la tarde, la pérdida se registró en un 1,94% a US$170.

 

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De Los Ríos cree que, en el mejor de los casos, la suspensión se dio para evolucionar a la tecnología 5G, “para una mejor telefonía celular y descarga de videos con imágenes más nítidas”. No obstante lo anterior, también considera que es posible, en el peor de los casos y dentro de lo imaginable, que se haya dado un hackeo del servicio o vandalismo cibernético.

 

“Podría darse que los protocolos de seguridad hayan sido vulnerados. Hay un tema que tiene que ver con identidades de los usuarios, vinculado con la entrega de un listado de estadounidenses aptos para votar y ya tiene que ver con espionaje. Siendo esa la situación, todo escala a un nivel legal por la protección de datos e identidad”, agrega De Los Ríos.

 

Para Cabarcas, en el peor de los casos, “alguien pudo haber intervenido esas plataformas, pero es poco probable porque ese tipo de fallas genera mucho más daño y el tiempo en resolverlo hubiera sido más largo, debido a otro nivel de complicación”.

 

Respecto a lo anunciado en 1.999, sobre el Y2K, el apagón masivo y la suspensión de redes cibernéticas, Cabarcas lo atribuye a un ‘síndrome’ que “tenía que ver mucho con que habíamos durado mil años manejando la cifra 1.900 y, al pasar al 2.000, los softwares no estaban preparados para ese cambio, pero no es nada apocalíptico y sí es algo que seguirá ocurriendo”, afirma.

 

Conclusión: “fallas como la que se dio en la infraestructura de las redes, afecta a todos los operadores y a todos los que distribuyen el servicio. Por eso afectó también a la redes para celulares, para computadores y para otros dispositivos inteligentes como televisores”, explica Cabarcas.

 

Socialmente…

“El hombre es un ser social por naturaleza, bien lo dijo Aristóteles, y, en el Siglo XXI, las redes sociales parecen haber tomado el bastón de mando ,en cuanto a todo lo relacionado con comunicaciones, convirtiéndose en un elemento primordial para ‘ser’. En esta era de la humanidad, si tuviéramos que citar a Descartes con su idea de ‘pienso, luego existo’, yo diría que tal vez la frase se transformaría en ‘publico, luego existo’, si se tiene en cuenta el gran impacto que en la sociedad de hoy tienen las redes sociales”, dice al respecto, Catalina Rojano, comunicadora social-periodista de la Universidad Pontifica Bolivariana y magíster en Periodismo de la Universidad del Rosario.

 

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Pese al caos que provocó la caída de las redes para firmas como Ebay, Alíbaba Group, Wish o para cibernautas del común, hubo quienes también manifestaron su agrado por lo ocurrido con frases como “hay vida más allá de Facebook, Instagram y Whatsapp. Aleluya”. Por lo anterior, para Rojano, es posible seguir funcionando y asumiendo la vida y su complejidad sin tener que hacer uso de las redes sociales, “pues esas sociedades de otrora vivieron sin necesidad de expresarlo y contarlo todo en ellas”, agrega.

 

Sin embargo, la también docente de Sociología en el programa de Comunicación Social y Periodismo de Uniautónoma piensa que “la sociedad de hoy es la de hoy y lo mencionado no podría modificarse de forma inmediata, aún cuando la naturaleza del hombre también es cambiante, como lo plantea Feuerstein. El ser humano actual funciona con todo lo que está a su alrededor, porque ha nacido, crecido o se ha adaptado a ello; y eso marca una línea ideológica según la cual, a la fecha, la gran mayoría de la sociedad bien podría sentirse incapaz de prescindir de las redes sociales”.

 

La entrevistada aclara que la idea no es juzgar a las personas porque usan en exceso las redes sociales, al punto que parezcan haber creado una relación de dependencia, ya no con los otros individuos, sino con la red social en sí misma. En cambio, Rojano insta a analizar y comprender al mundo desde una perspectiva más amplia; verlo como una sociedad global que tiene unas necesidades de comunicación que exige cada vez más tiempo y más dedicación para llegar a estar en un nivel específico, “como los llamados influenciadores, con el objetivo de acumular el mayor número de seguidores posible o, lo que es más delicado, poder encajar en un molde o modelo de persona que no se es, en esencia”, relaciona.

 

Rojano también sugiere y plantea como algo más importante “mirar hacia adentro que hacia afuera, sin caer en egocentrismo o narcisismo, que es precisamente lo que abunda en las redes,. Adentrarnos entonces en nuestro propio mundo, que es el más real que existe. De hecho, el único que nos puede dar verdaderas respuestas que nos ayuden y nos impulsen a alcanzar nuestros más grandes sueños”, añade.

 

Solución: buscar nuevas alternativas.

Tanto ingenieros de telecomunicaciones como digital project managers podrían estar de acuerdo en que lo delicado de la situación es que “las empresas en la actualidad ven en las redes sociales un mecanismo de difusión de contenidos, gestión de publicidad y canal para recibir información por parte de sus públicos. Todo ello sin la necesidad de transitar por los medios masivos de comunicación, como era tradicional”, dice Elkin Sánchez, comunicador social y periodista de Uniautónoma y especialista en Periodismo Electrónico de la Universidad Pontificia Bolivariana.

 

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Incluso, para Sánchez la situación registrada ayer con la caída de Facebook, Instagram y Whatsapp evidenció "la fragilidad de este nuevo ecosistema en donde habitan todos los actores". "Muchas empresas, a nivel mundial, ayer, perdieron dinero por no haber tenido disponible estas plataformas para el lanzamiento de productos u ofertas; centenares de clics no se dieron entre Facebook y las URL de páginas empresariales y, como consecuencia, millones de ventas no se realizaron porque estas plataformas de redes sociales no estaban activas. Esta situación abre el camino para pensar sobre cuál será la nueva forma de comunicación entre todos, cuando ya las redes sociales digitales hayan caducado. El debate está abierto”, puntualiza el experto en redes.

 

Según Sánchez, algún día el mundo se quedará sin estas redes sociales que conocemos, pero no a manera de involución. "Estos canales van a mutar en algo aún más robusto, en plataformas con mayores capacidades de analizar datos sobre nuestros intereses, gustos, hábitos, decisiones. Serán mecanismos que sabrán más de nosotros y tendrán la capacidad de hacer mejores pronósticos sobre todos los aspectos de nuestras vidas”, anticipa el magister en Comunicación Digital.

 

De acuerdo con Sánchez, también docente de periodismo digital en diferentes universidades de la región, el desarrollo de la computación cuántica, la puesta en marcha de conexiones 5G y la construcción de más dispositivos conectados a Internet son pistas que llevan a pensar que la tendencia es hacia una profundización en la forma en cómo son las interacciones entre los humanos y entre los hombres y las máquinas.

 

“Ya las redes sociales no serán un canal, sino el todo en sí. En China, por ejemplo, ya están usando plataformas de redes sociales que generan puntos por buen comportamiento de los ciudadanos para brindarles la posibilidad de subirse al transporte público, viajar en avión, entrar a cine, entre otros”, informa.

 

Al respecto, Guillermo Reyes, profesor de tiempo completo del programa de Comunicación Social Periodismo, piensa que retroceder no es una opción, sino diseñar un plan de acción que invite a no limitarnos a una sola herramienta tecnológica.

 

“Lo que pasa es que el mercado se ha encargado de indicarnos cuáles son esas herramientas claves para el desarrollo, así se centró en Facebook y todo el mundo lo empezó a usar, pero hoy en día es Instagram, mientras Twitter ha tenido un bajón”, dice Reyes, también consultor de nuevas tecnologías.

 

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En el caso de las empresas, Reyes aconseja buscar alternativas tecnológicas, a manera de plan B. Si hablamos de Whatsapp, podemos potencializar Telegram, entonces “la idea es culturizar a las personas para que puedan usar otras plataformas y no encasillarse en una para no depender de esa sola aplicación”, agrega.

 

Es más, “nosotros ya estamos creciendo con la necesidad, por ejemplo, si el cajero automático no sirve, no podremos hacer un retiro; si vas a un almacén de cadena y no hay datafono, no podremos pagar. La solución es no solo unificar canales sino masificar diferentes formas de pago, desde la más antigua, en efectivo, hasta las más avanzadas que ya ciertas entidades bancarias lo tienen a través de Whatsapp, con un botón especializado. A ese punto debemos llegar”, dice.

 

Para Reyes que es muy probable que ya haya una red creada, pero la gente no lo sabe. “Es importante saber lo que es Internet y lo que es el Ciberespacio. Así como no hay un solo motor de búsqueda, lo mismo pasa con el tema de las redes sociales. Mientras hace un tiempo la gente usó Messenger, en otro era el Pin de Blackberry, Sónico, Hi5 o Myspace. No es que ya no existan, están presentes pero ya no son la moda”, termina Reyes, también magíster en Informática Educativa. JSN

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