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El año 2020 fue tan caótico y desconcertante que, en conjunto con la crisis sanitaria, le recordó a la sociedad moderna la dependencia de la electricidad, la tecnología y el sentido de la conexión con otros.

 

Evert De Los Ríos Trujillo, director del Programa de Ingeniería Electrónica y Telecomunicaciones de la Universidad Autónoma del Caribe habló sobre los retos que se plantean desde el punto de vista tecnológico. Inició diciendo que con la pandemia y la cuarentena, se ha despertado un auge en el uso de los servicios de telecomunicaciones. “En ese sentido vemos una mayor demanda de conectividad a todo lo que son las redes de telecomunicaciones de cualquiera de los servidores de las empresas que prestan dicho servicio y también una alta demanda de cada uno de estos. Por ejemplo, en los hogares el tema de televisión IP, a través de la red, por streaming, se han disparado; plataformas como Netflix, Disney+ y Amazon han aumentado el número de sus clientes y por ende la necesidad de tenerlos; la conectividad de los diferentes equipos móviles a través de la red celular o de equipos en nuestra casa disparó la demanda del ancho de banda internet, cada vez más se requieren mayores tasas de subida y descarga de información y un servicio estable 24/7”, afirmó.

 

Dijo también en términos generales que los ingenieros deben tener la capacidad de adaptarse, innovar en medio de la incertidumbre, analizar el contexto, los procesos, los servicios y las empresas, y que analizar las necesidades del contexto se trata de poder ‘innovar’, generando respuestas creativas y dando así solución a las problemáticas de hoy, puesto que “el mensaje que nos ha dejado la pandemia y del cual debemos partir para este año 2021 es el de adaptación, es de cambiar procesos y estructuras, es de usar nuevas herramientas y de no limitarnos a lo cotidiano”, manifestó en la entrevista diciendo que dentro de los retos que existen, uno de ellos es mejorar los servicios descritos anteriormente donde las empresas prestadoras de servicios de telecomunicaciones tendrán que mirar bien esa calidad del servicio que ya están brindando, medir el tema de la respuesta de dicho servicio, de la calidad del ancho de banda, y la llamada disponibilidad 24/7.

 

“Creo que esa es una de las primeras expectativas tanto en los hogares como en la industria, pues también se está demandando bastante este tema de la conectividad con todo lo que es el teletrabajo, la industria 4.0, procesos automatizados, servicios TIC y de plataformas de control a distancia. Creo que ese es el reto que tiene Colombia y los ingenieros que hacen parte de su desarrollo, un reto tecnológico que sin duda involucra a la ingeniería y de telecomunicaciones, los cuales van a tener que trabajar fuertemente para superar este reto”.

 

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Para Evert De los Ríos, se está llamando a dar respuesta a toda esa cantidad de servicios, que desde el sector empresarial se ha trasladado hasta a los hogares y a los negocios, y que de manera equitativa habrá que dar respuesta a todas las implementaciones de hardware y desarrollos de software que se requieren en medio de nuestro contexto.

 

“Son varias las habilidades que debe tener nuestro egresado, no son solo a nivel técnico sino también a nivel personal. Entre estas mencionó las habilidades de comunicación, la capacidad de trabajar en equipo, el manejo del estrés y de sus emociones, entre otras”, reflexionó el docente y agregó que este es un tiempo particular, no difícil; dado que esto depende del nivel de adaptación de cada uno de los profesionales en este campo, y que en este tiempo ‘peculiar’ es momento de que los egresados, profesionales y estudiantes empiecen a desarrollar y potencializar habilidades diferentes.

 

También contó que el trabajo estará marcado por el uso de plataformas TIC para hacer las labores desde casa, que las videollamadas que se conocieron el año pasado, las plataformas tecnológicas que se estrenaron ayer, se usarán también hoy... En definitiva, habrá un incremento en el trabajo remoto asistido con diferentes tecnologías, y aunque hay quienes afirman que ‘la pandemia cambio el significado de los puestos de trabajo’ el director del programa de Ingeniería Electrónica y Telecomunicaciones dice que eso no significa que no habrá personas en sus lugares de manera presencial, Evert afirmó que si estarán y cómo todos; deberán dar respuesta a las exigencias que les otorguen en sus empresas.

 

Finalmente apuntó a que durante toda la pandemia, la tecnología ha sido uno de los mayores aliados de la población colombiana, tanto en empresas como en el hogar. “Esto ha ayudado bastante a que la gente pueda estar un poquito ocupada, y se mantenga distraída en su encierro. Creo que ha sido vital el desarrollo tecnológico, la conexión a internet, los dispositivos que tenemos en casa, las plataformas de streaming, videojuegos, etc., todo esto ha sido vital para poder sobrellevar este tema de la cuarentena y toques de queda…” y sin duda seguirá siendo esencial para el ciudadano que se adapta a sus actividades a distancia gracias a las telecomunicaciones, pues han demostrado lo valiosas que han sido los 365 días del año pasado y de este año en curso donde se gozará de teletrabajo, telemedicina, teleeducación, telegobierno, otra vez. DHS

 

 

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Pensar en las ciudades del futuro es un deber de la academia y por eso, como había sido anunciado, se llevó a cabo, este 4 de noviembre, el Foro de Hábitat y Territorio 2020: Gestión de un Entorno Sostenible, por Facebook Live, una videoconferencia organizada por la Universidad Autónoma del Caribe, su Facultad de Arquitectura, Arte y Diseño y por el Observatorio de Renovación Urbana, ORU.

 

Desde las 9:00 de la mañana se dio inicio a la primera ponencia, del internacionalista Camilo Pineda Serje, asesor externo en temas de urbanismo y una mirada a partir de casos de estudios, a partir de un territorio sostenible.

 

Con teorías de Max Weber y Karl Marx, Pineda Serje empezó su ponencia, con reflexiones del desarrollo citadino, lo cual “no es una ciencia con tanta trayectoria como la química, la ingeniería”, según Pineda.

 

De acuerdo con el invitado, hay ciertas condiciones con las que deben cumplir todas las urbes y tienen que ver con la cercanía, las distancias convenientes para el hábitat, el esparcimiento, el trabajo y la circulación. También los hay respecto a las distancias entre construcciones grandes, a favor de las zonas verdes.

 

París, Ciudad de México, Brasilia y Bilbao fueron ejemplos citados por Pineda Serje para referenciar el desarrollo urbano. En cuanto a Barranquilla, dijo que podría estar entre esas ciudades que cumplen con esos parámetros, “pero se empezaron a perder, desde la calle 79 hacia el norte, aunque hay partes de dicha zona en las que se recuperaron”, consideró.

 

Esas reglas de urbanismo fueron establecidas por la carta de Atenas, la cual se tuvo en cuenta para ubicar epicentros industriales cercanas a Galapa, Malambo y Soledad, lo que empieza a solucionar la movilidad.

 

De hecho, “Barranquilla no sólo tiene una función industrial, sino también ecológica. Puede tener corredores verdes dentro de la misma ciudad, como la Ciénaga de Mallorquín y otros que harán de esta una ciudad moderna, del siglo XXI”, agregó.

 

En la segunda jornada, se dio paso a la ponencia de Oscar Alfonso -economista, docente e investigador de la Universidad Externado de Colombia- bajo el nombre de Densidad, segregación y pandemia, desarrollo de Bogotá en cuestión. En ella, Alfonso habló sobre el plan de transformación para Bogotá, los errores del pasado desde su administración y los aciertos del presente.

 

También habló del nuevo modelo de ciudad dividida por distritos, lo que también se le conoce como megolópolis, algo así como si el Atlántico fuera una ciudad, mientras que cada una de sus poblaciones y la misma Barranquilla dieran sus distritos.

 

También habló de la multiculturalidad y los procesos de gentrificación por razas o niveles sociales. A este tema se le dio despliegue por la tenencia a la baja densidad, algo crucial para contrarrestar los efectos de la pandemia, pues se trata de que la gente viva a distancias considerables, lo que significa que habrá grandes zonas verdes ntre vecindarios, algo con lo que sí cumplen ciudades en países como Canadá.

 

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La última ponencia fue la de Leopoldo Villadiego, arquitecto en representación de la Universidad Jorge Tadeo Lozano de Cartagena, quien mostró parte de los proyectos que se están llevando a cabo en Cartagena para hacer de su entono algo más sostenible y amigable con el medio ambiente. Del mismo modo, dio a conocer labores adelantadas con el mismo fin en Chile.

 

De acuerdo con Villadiego, otra tendencia del urbanismo es agrandar las plazas, nuevamente para favorecer el espacio y contrarrestar la alta densidad, evitando las altas conglomeraciones. El propósito es y seguirá siendo reducir las posibilidades de contagio de Coronavirus u otras enfermedades que puedan resultar de aquí en adelante. JSN

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Si el propósito de las universidades es formar profesionales y futuros creadores de empresas, el de la unión de los diferentes sectores de la economía es promover la prosperidad. Por tal motivo, la Universidad Autónoma del Caribe continúa organizando escenarios de reflexión al respecto y el más reciente fue el Foro Empresarial Presente y Futuro de la Competitividad en Barranquilla.

 

Fue así que la academia, el Estado y agremiaciones de empresarios enviaron a sus representantes a dicho conversatorio, que empezóel pasado miércoles, en el sexto piso del Edificio de Postgrado.

 

El objetivo: brindar una óptica en retrospectiva de lo que se ha hecho en la ciudad para potenciar la economía y una mirada a lo que se está haciendo en el presente en este sentido, con el fin de “identificar oportunidades productivas y capacidades para generar respuestas diferentes a las ya vistas en el mercado”, dice Claudia Da Cunha Tcachman, rectora de Uniautónoma.

 

Ana María Balán, directora de Probarranquilla; Juan José Sarué, director de la Comisión Regional de Competitividad del Atlántico; Efraín Cepeda, presidente de la Junta Directiva de la Cámara de Comercio de Barranquilla y José Eduardo Iriarte, jefe de Competitividad e Inversiones de la Secretaría Distrital de Desarrollo Económico de la Alcaldía de Barranquilla, fueron los invitados y ponentes del evento, el cual transcurrió de forma dinámica, espontánea y con intervenciones breves.

 

Docentes, estudiantes y egresados de nuestra universidad fueron los asistentes del acto organizado por la Facultad de Ciencias Administrativas, Económicas y Contables en conjunto con el Centro de Competitividad.

 

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La clave para el avance económico.

“Tenemos unos avances importantes en la ciudad, pero todavía hay muchas tareas pendientes. Hay una política de competitividad local y desarrollo productivo para acompañar la innovación. Para eso estamos todas las voluntades de las instituciones y los líderes empresariales, para trabajar al respecto”, agrega Da Cunha, una apasionada confesa del tema, a manera de introducción para el despliegue de los expositores.

 

Para Da Cunha fue necesario mirar hacia atrás y analizar cómo era la Barranquilla del pasado y cómo, poco a poco, se fue dando el giro hacia la competitividad, “desde que se empezaron a derrumbar las barreras arancelarias -a principio de los 90-, dándole la bienvenida a la internacionalización”, añade la líder de nuestra Alma Máter.

 

Su propósito era hacer un recorrido de lo que se consiguió para ver con claridad lo que se debe hacer para seguir adelante y lo más viable, según la experta en economía y crecimiento del John F. Kennedy School of Government, de la Universidad de Harvard, es incursionar en nuevos mercados y que las empresas renueve sus portafolios de productos, “con los cuales pueden generar ingresos impactantes para el territorio y, por ende, contribuir al desarrollo regional”, sugiere.

 

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La ingeniera industrial especifica que la estrategia para lograr lo anterior son los clústeres o agrupaciones industriales, “lo cual se ha demostrado que se da de forma natural y empiezan a surgir cuando se detecta el saber hacer en ciertos sectores”, añade.

 

No obstante lo beneficioso que pueda ser la unión de varios productores de un mismo tipo de bienes o servicios, el aumento en la competitividad no parte de esa colaboración sino de “estudiar cuáles son los desafíos de dichos conglomerados y de entender qué están pidiendo los mercados para poder construir y ofertar algo que responda a las necesidades y a la demanda”, explica Da Cunha y ejemplifica con la destreza para fabricar zapatos, contemplando crear algo distinto, lo que se ajusta al concepto de competitividad basada en la innovación.

 

El punto es que de la competitividad resulta la prosperidad y esta, a su vez, va de la mano de la productividad: “uso de los recursos de la mejor manera para que el producto tenga éxito comercialmente, al ser elegido por el mercado”, encima Da Cunha.

 

Para la también doctora en Gestión de Empresas, Estrategia, Innovación y Competitividad de la Universidad Politécnica de Valencia, en España, “la sofisticación es la clave para agregar valor a lo que se produce en la ciudad, lo que lleva a una diversificación de portafolios y una mayor competitividad”, indica Da Cunha quien también tiene claro que Barranquilla tiene capacidades para crecer en este sentido, “lo que se consigue identificando aliados”, añade.

 

Aportes de otros sectores con el mismo fin.

Por otro lado, Ana Maria Balán, directora de Probarranquilla, dice que se puede alcanzar un nivel considerable de prosperidad definiendo una hoja de ruta que inicia con “la atracción de inversiones y logrando que las empresas que ya están instaladas en la ciudad sigan creciendo”, afirma y encima el segundo paso que es “atraer ferias, eventos y convenciones a la ciudad, lo que puede dinamizar sectores como el hotelero, el gastronómico, transporte y la construcción”.

 

El tercero, conforme Balán, es contar que Barranquilla es la ciudad ideal para invertir y vivir, lo cual se ha venido haciendo y por eso es que se ha logrado la ubicación actual en los rankings nacionales e internacionales, como una de las promesas a futuro en lo empresarial.

 

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Los resultados favorables no se han hecho esperar y es por eso que “somos la ciudad con menor tasa de desempleo, en la que crecen las exportaciones cuando bajan en el resto de ciudades del país, en la que más gente ha podido salir de la pobreza y la que más exporta servicios al exterior”, complementa Balán.

 

Por su parte, Juan José Sarué, director de la Comisión Regional de Competitividad del Atlántico, menciona a las fincas productoras de limón en el área metropolitana de Barranquilla, “entre las cuales hay una que elabora vitamina C”, dice. De esta manera referencia al tema de la sofisticación de la industria en una ciudad que representa ventajas para las empresas, pues “es mejor para ellas tener su sede aquí debido al menor tiempo de transporte y costos del flete para traer sus productos de exportación, así como el menor trayecto de navegación para llegar a otros puertos como Miami, por ejemplo”, puntualiza.

 

Para Sarué, las universidades son las fuentes en las que se han gestado lo bueno que está pasando en Barranquilla en lo que a empresa e innovación se refiere, “algo que en las demás ciudades no se está dando”, asegura.

 

Con una opinión no muy distinta, Efraín Cepeda, presidente de la Junta Directiva de la Cámara de Comercio de Barranquilla, expone que “una región es competitiva cuando las firmas que en ella operan son capaces de competir con éxito mientras sostienen salarios crecientes y mejor calidad de vida para sus ciudadanos”, concreta y atribuye una solución de avance a los clústeres, “por concentrar la dinámica de la economía de los territorios y un ejemplo es el de salud que está generando tantas ganancias actualmente”, sostiene.

 

El funcionario de la Cámara de Comercio señala que el aporte de dicha entidad. en cuanto al progreso económico y productivo local, “es el desarrollo de productos desde la demanda y la financiación de proyectos que se originan en estos clusters”, enfatiza e informa que se viene trabajando en seis de ellos, entre los cuales está el de turismo de ventas y negocios, offshore y salud.

 

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Además, Cepeda concuerda con Sarué y con el resto sobre la tecnificación de las unidades de negocio para aportar sofisticación a sus productos, pues de “71 mil empresas registradas en la Cámara de Comercio, 28 mil son empresas pequeñas como peluquerías, droguerías y restaurantes y hay que trabajar con ellas para volverlas más productivas, so pena de que puedan desaparecer”, advierte.

 

De hecho, “cada día se crea una peluquería y una ferretería; cada dos días, una droguería y cada tres, un restaurante”, según Cepeda, lo que significa una urgencia en apoyarlas en su modernización ya que es claro que son el sustento de una importante población en esta capital.

 

Una necesidad aún más importante.

Luis Eduardo Iriarte, jefe de Competitividad e Inversiones de la Secretaría Distrital de Desarrollo Económico de la Alcaldía de Barranquilla, tal como lo hizo Da Cunha, también comparó la Barranquilla de hace una década con la de hoy en día, tanto en temas de salud, infraestructura vial, de manejo de aguas residuales, como de sistema educativo y dejó claro el avance vivido.

 

Sobre la competitividad en emprendimientos de vanguardia, Iriarte se refiere al servicio de la Alcaldía que presta orientación “a quienes piensan que su idea de negocio no tiene futuro alguno, así como para quienes tienen proyectos de ciencia y tecnología, áreas de mayor competitividad y a eso debemos apuntar todos”, indica.

 

Para ese último grupo, “entró en funcionamiento el programa Probeta, una iniciativa para asesorar a quienes han creado ideas innovadoras que vinculan soluciones electrónicas o innovaciones de todo tipo, lo cual ha hecho que Barranquilla registre proyectos de esta clase en proporciones mayores de las que se está dando en Bogotá”, asegura Iriarte.

 

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Por esta razón, tan importante como la competitividad y la sofisticación de productos es que nuestros científicos no se vayan de la ciudad y “ese es un tema que queda pendiente”, agrega Iriarte.

 

Al respecto, Iriarte también habla sobre una política distrital de ciencia, tecnología e innovación que está por ser aprobada, “lo cual se puede desarrollar en conjunto con la gobernación y la meta es que para 2022 se generen el doble de proyectos de esta índole”, insiste.

 

Para terminar, Iriarte instó a la medición del avance en el que se concentró esta charla con nuevos indicadores, “porque ya no se puede hacer con los mismos que se usaban en 2015”, sugirió y pidió a los presentes conocer el Decreto 0280, “lo que será toda la política distrital de empleo, emprendimiento y competitividad, lo cual ya está firmado y se harán las primeras mesas para entender todo lo relacionado en este sentido”, termina. JSN

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